Colaptes Punctigula /Cortesía
Estos entornos prestan servicios fundamentales a las comunidades como regulación hídrica, la retención de suelos, la captura de carbono que permite regular el clima, la disponibilidad de agua y nutrientes. Asimismo, suministran especies leguminosas, ornamentales y frutales que son importantes para el sustento y el bienestar de los pobladores aledaños. Por su ubicación en paisajes dominados por zonas ganaderas y agrícolas los bosques secos tropicales generan la oportunidad de mantener especies de insectos que ayudan en el control de las plagas y vectores de enfermedades.
Solo el 0,4% está protegida por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP). En Norte de Santander en municipios como Zulia, Los Patios, Villa del Rosario, Ocaña, Playa de Belén y San Cayetano cuentan con este tipo de ecosistema la mayoría de ellas en zonas privadas.
El 4 de diciembre de 2019 el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, a través de la Dirección de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, hizo el lanzamiento del Programa Nacional para la Gestión Integral del Bosque Seco Tropical en Colombia, con la finalidad de apostarle a la conservación de estos tipos de hábitat teniendo en cuenta factores con la gestión del riesgo y el cambio climático.