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Un mes después...
~Fue, sin duda, una medida más demagógica y mediática, de imagen, que efectiva y de consecuencias importantes para la economía y el abastecimiento de Venezuela.~
Jueves, 11 de Septiembre de 2014
~Fue, sin duda, una medida más demagógica y mediática, de imagen, que efectiva y de consecuencias importantes para la economía y el abastecimiento de Venezuela.~ Fue, sin duda, una medida más demagógica y mediática, de imagen, que efectiva y de consecuencias importantes para la economía y el abastecimiento de Venezuela.

Un mes después de que, con anuencia colombiana, el presidente Nicolás Maduro cerró en las noches los pasos fronterizos binacionales, para combatir con todo rigor al contrabando y a los contrabandistas, los resultados son mínimos, si se comparan con el volumen y el tono de la controversia bilateral, pero, en especial, en el vecino país.

En Táchira, por ejemplo, el comercio organizado, aliado con políticos opositores, argumentaron que el cierre generaría una especie de catástrofe económica peor de la que soporta ese estado fronterizo. El gobierno de Maduro dijo, simplemente, que ante el desabastecimiento del que se quejaba la población fronteriza, el cierre se mantendría mientras lograba normalizar el acceso de la gente a los víveres de primera necesidad.

Pero, ni lo uno ni lo otro ocurrió: en los abastos de Táchira continúan la misma especulación y el mismo desabastecimiento de antes, y en las calles de Cúcuta y otras poblaciones, el precio de los combustibles de contrabando ni siquiera se alteró, señal de que todo continuó llegando, como antes, y por los canales acostumbrados.

Y estos canales —ignorados por alguna razón por el gobierno de Caracas—, son las trochas de siempre, administradas por mafias de delincuentes, que tienen militares a sueldo, como de alguna manera lo acepta el general José Noguera Silva, comandante del Centro Binacional de Coordinación de Operaciones contra el Contrabando (Ceboc), en Táchira: “Estamos actuando a través de medidas de inteligencia para combatir este flagelo que, lamentablemente, se ha infiltrado en nuestra fuerza armada”.

En un informe oficial, el gobierno de Venezuela resumió los resultados de todas sus operaciones complementarias al cierre de los pasos oficiales, pero, no parecen ser equiparables al volumen de contrabando que oficialmente argumentan y que refieren al enorme índice de desabastecimiento.

Según ese informe, en toda la frontera, desde La Guajira hasta Vichada —2.219 kilómetros—, durante este mes de cierre, las autoridades venezolanas retuvieron mil 500 toneladas de alimentos y más de 612 mil litros de combustibles de contrabando, y arrestaron a 438 personas contrabandistas.

Las cifras, que son grandes, solo revelan la inmensidad del contrabando, pues, solo en lo relativo al combustible, se calcula que únicamente en Norte de Santander, el contrabando llega al millón de galones mensuales, que son traídos por diferentes vías, pero la mayoría es bombeada a través de rudimentarios oleoductos por los que llegan gasolina y ACPM.

En cuanto a los alimentos, gran parte de lo decomisado son concentrados para alimentar animales, que aunque hacen falta en Venezuela, nada tiene que ver con el desabastecimiento del que se queja la población, que es el de víveres básicos para su consumo: harina, leche, pollo, carne, pastas, arroz…

Si en una guerra advertida, como esta de la revolución bolivariana en contra del contrabando, arrestan un promedio de 15 personas dedicadas a esa actividad ilegal, es porque se trata de un negocio que debe vincular a miles de personas y que genera unas utilidades inimaginables.

De todos modos, hay que reconocer el esfuerzo de Maduro y la revolución para combatir un crimen en el que están involucrados personajes de mucho poder militar y político, es decir, de las propias entrañas del gobierno, como son algunos oficiales de las fuerzas armadas, a los que algunos analistas e investigadores se refieren como el Cartel de los soles.

En síntesis, un mes después, además de la controversia y de la oportunidad que Maduro le brindó a la oposición para reencaucharse, teniendo el cierre como pretexto, no se han dado los resultados que el gobierno esperó y que los delincuentes temieron.

Esperaremos a ver si en más tiempo, los resultados se dan.


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