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Necesitamos nuevos y mejores líderes y dirigentes
El presidente Santos radicalizó posiciones al responder de inmediato al respaldo público que, hace 35 días, los delegados de las Farc le dieron desde La Habana  a la protesta de campesinos del Catatumbo y será su Ángel-ino Garzón, el subestimado vicepresidente, quien le solucionará otro conflicto, logrando acuerdos que deberá avalar Santos con su firma.
Domingo, 14 de Julio de 2013
El presidente Santos radicalizó posiciones al responder de inmediato al respaldo público que, hace 35 días, los delegados de las Farc le dieron desde La Habana  a la protesta de campesinos del Catatumbo y será su Ángel-ino Garzón, el subestimado vicepresidente, quien le solucionará otro conflicto, logrando acuerdos que deberá avalar Santos con su firma.

Supuestos distractores y condicionantes públicos han esgrimido gobierno y campesinos, creyéndonos amnésicos y tontos a los nortesantandereanos.  

El gobierno, al amenazar que hasta tanto se levante el paro y se restablezca la comunicación vial, podrán lograr acuerdos.  

Olvidan que en 2012 y 2013, los paros y bloqueos viales de carboneros, justicia, cafeteros, universitarios y paperos le han costado al país $900.000 millones de pesos del presupuesto nacional como lo aseveró Sergio Clavijo, presidente de Anif, siendo la institucionalidad nacional el mayor costo.

Por su parte, los dirigentes campesinos aseguran no estar infiltrados ni recibir apoyo con manifestantes y recursos de las Farc.

Dos son los hechos irrefutables que originan la grave y preocupante situación social, política y económica que sufre el Catatumbo: el histórico atraso, abandono y pobreza de sus pobladores y la existencia comprobada de factores y actores de ilegalidad como son los cultivos de coca y amapola y hasta, probablemente, tráfico de armas  y la presencia de guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y delincuentes comunes.

Mal precedente y desautorización pública imperdonable a sus negociadores en los diálogos de paz en Cuba daría el presidente Santos, si por debilidad cede ahora a la presión de los manifestantes antes de una concertación en la mesa de diálogo en La Habana, precipitándose a crear la Zona de Reserva Campesina del Catatumbo (ZRC).

Se puede concluir que:

1º. Gobernador, alcalde y obispo de Tibú han sido los únicos “nortesantandereanos” que han acompañado personalmente a los  inexpertos negociadores del gobierno nacional a solucionar este paro, que puede ser el comienzo de nuevas manifestaciones regionales por el tratamiento de quinta categoría que nos da el presidente Santos y su gobierno.  

2º.  Salvo honrosas excepciones, no tenemos dirigentes políticos ni gremiales que sean escuchados y atendidos por el gobierno nacional.  ¡Demuéstrennos con hechos y resultados lo contrario!.  Solo sirven para que Santos “utilice” a nuestros actuales congresistas votándole sus proyectos de ley, recibiéndolos si acaso individualmente y nunca en grupo.

Nos despedazan el departamento.  El gobierno nacional nos incumple sus compromisos y nadie protesta ni exige respeto. La gente no tiene ingresos dignos ni empleo, siguen carreteras destrozadas y seguimos sin reaccionar.

3º. Hasta los campesinos tuvieron qué traer al dirigente santandereano César Jerez, para que los liderara y fuera su principal vocero.  Tampoco tienen líderes hábiles y formados.

Nuestro problema sigue siendo humano. Necesitamos nuevos y mejores líderes y dirigentes, que trabajen unidos solo por el departamento.

Adenda: “Muchas gracias presidente porque Usted ha sido realmente amigo de Antioquia, no en palabras sino como se demuestra el amor en la política: con presupuesto!” (De los empresarios antioqueños a JM Santos en reportaje, de ayer domingo, con Martha Ortíz en El Colombiano de Medellín).
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