Al ver la televisión, bien fuera en la transmisión de los partidos o en los informes deportivos de la jornada, el estadio General Santander y la hinchada cucuteña les ganan de lejos a los equipos de la B y a muchos de la A.
Por algo será que la llamada mejor afición del país adquirió unos 20.000 abonos para acompañar de local al once rojinegro en su regreso, convirtiéndose en el jugador número 12, así los resultados no hayan alcanzado para entrar al grupo de los ocho.
Solo rezar o hacer fuerza o jugar con la suerte no bastaron. En total, apenas conquistó 22 puntos en 16 partidos, para un rendimiento del 46 por ciento, dejando notar diversas debilidades en sus líneas.
Según la tabla, el Cúcuta terminó en el puesto 11 al ganar 6 partidos, empatar 4 y perder 6, marcando 19 goles mientras que su arco recibió 18.
Este balance deportivo no debe ser motivo de lágrimas o angustias, porque eso no soluciona nada, y por el contrario lo que hay que hacer es empezar a trabajar desde ahora mismo con la mira puesta en el torneo de ascenso del primer semestre de 2023.
Lo que sí debe despertar la furia de la garra motilona es que si no se hubieran perdido un par de juegos, ahora estaría en los cuadrangulares, porque la diferencia de puntos entre la posición en que quedó y los ocho que pasaron, no fue abismal.
En ese sentido, la lógica dice que lo primero es mantener al técnico Bernardo Redín que en cuatro juegos hizo del Cúcuta un equipo ofensivo, al lograr 10 puntos de 12, con 3 partidos ganados y uno empatado.
Ya el mismo Redín, en redes sociales ha mostrado sus ganas de seguir en tierras motilonas y afirmar “que estos muchachos, esta plaza y la gente, merecen estar en la A”.
Si eso es así, entonces el presidente Eduardo Silva Meluk debe -en contraprestación al apoyo de la afición que se la jugó con él en los abonos- consolidar un equipo competitivo que luche por los primeros lugares en su proyecto de ascenso.
Eso significa contratar jugadores para que ese 46 por ciento de efectividad quede en el olvido y elevarla en por lo menos un 40 por ciento más para salir del torneo de ascenso y volver a la A, de donde el conjunto fue sacado por cuestiones relacionadas con malos manejos administrativos y económicos.
Es importante que los dirigentes del equipo tengan en cuenta que todavía se sigue dentro del esquema de reorganización aprobado por la Superintendencia de Sociedades, por $13.000 millones a 13 años para pagarles a sus acreedores.
Para atender dichos compromisos y los gastos normales pues de lógica los ingresos son necesarios, por lo que contar con una taquilla de base es fundamental aparte de los derechos de televisión y otros recursos.
Luego para que el espectáculo futbolero haga vibrar al ‘Coloso de Lleras’ con buena parte de sus tribunas llenas, es esencial que el balón haga lucir a los delanteros, defensas, mediocampistas ofensivos y de contención.
Como mínimo se habla sobre la urgencia de contar con dos centrales más, un lateral izquierdo, un volante creativo y dos extremos, dentro de un plan de reforzamiento de todas las líneas del cuadro fronterizo.
Ya la plaza confirmó que hay fanaticada para rato, entonces ahora les corresponde a los dirigentes del club hacer un buen partido en el terreno de las necesarias contrataciones.
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