Turismo religioso en el Cristo Rey
La cruz que coronaba el cerro fue reemplazada por el actual Cristo Rey, construido con los aportes de familias donantes por iniciativa del padre Daniel Jordán. Los habitantes de Puente Barco solían vivir del turismo religioso, hasta que con el tiempo la tradición se fue perdiendo y lo único que llegó fueron problemas de canalización e inseguridad.
La última vez que los vecinos dicen haber visto a un mandatario en su territorio fue cuando el exalcalde César Rojas asistió a la reinauguración del Monumento Cristo Rey, en el que la comunidad puso en cuestión la inversión de más de $8.500 millones de pesos, capital al que se le adicionó dinero hasta llegar a la cifra de $13.000 millones de pesos.
En sus épocas doradas, luego de la reinauguración, el mirador recibía entre 8.000 y 10.000 visitantes. Puente Barco y La Cabrera solían congestionarse por la alta presencia de carros procedentes de todos los barrios de Cúcuta, pero luego de la pandemia, el turismo cayó al suelo y solo es los domingos cuando ascienden, desde afuera, máximo 20 personas al día.
Juan David Arboleda, delegado de la Junta de Acción Comunal (JAC), manifestó que el monumento no está cerrado porque sea una obligatoriedad, sino porque la administración del lugar no ha entregado protocolos de bioseguridad.
“En Semana Santa podríamos tener abierto y beneficiar a los 100 emprendimientos religiosos, artesanales y gastronómicos de alrededor”, puntualizó Arboleda.
También, recibir turistas en el mítico Puente Barco, cuyas paredes fueron renovadas con atractivos murales artísticos gracias a la iniciativa de la comunidad.