Martes, 15 de Julio de 2014
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En un ambiente de recogimiento que invita a la reflexión, matizado por música gregoriana, se exponen piezas de arte religioso.~
En un ambiente de recogimiento que invita a la reflexión, matizado por música gregoriana, se exponen piezas de arte religioso.
El sitio escogido para recrear la muestra es el Museo Antón García de Bonilla, en el que permanece la exposición: Arte para la devoción.
“Con ella se da una mirada al patrimonio y se observa la religiosidad popular a través de los ornamentos utilizados por la iglesia Católica”, indicó el presidente de la Academia de Historia de Ocaña, Luis Eduardo Páez García.
La curaduría fue hecha por José Miguel Navarro Soto, restaurador que se encargó de conseguir los elementos de ornamento religioso y de esa forma ejecutar los recursos que asignó el Ministerio de Cultura a través del Plan Nacional de Concertación para dicho fin.
“La idea de la exposición es mostrar la religiosidad popular y objetos que de una u otra manera motivan el fervor de las distintas comunidades. A través de objetos la gente manifiesta su interés por la espiritualidad”, indica el escritor ocañero.
Se contó con la colaboración de la Diócesis de Ocaña que prestó una serie de ornamentos y objetos muy valiosos como el florero y estandarte que se hizo para los 250 años de la aparición de la virgen de las Gracias de la Torcoroma, patrona de Ocaña.
Los visitantes podrán apreciar imágenes que estaban en la catedral Santa Ana, más algunos objetos propios del museo y otros provenientes de colecciones particulares, reiteró el presidente de la Academía de Historia Páez García.
En un ambiente de recogimiento que invita a la reflexión, matizado por música gregoriana, se exponen piezas de arte religioso.~
El sitio escogido para recrear la muestra es el Museo Antón García de Bonilla, en el que permanece la exposición: Arte para la devoción.
“Con ella se da una mirada al patrimonio y se observa la religiosidad popular a través de los ornamentos utilizados por la iglesia Católica”, indicó el presidente de la Academia de Historia de Ocaña, Luis Eduardo Páez García.
La curaduría fue hecha por José Miguel Navarro Soto, restaurador que se encargó de conseguir los elementos de ornamento religioso y de esa forma ejecutar los recursos que asignó el Ministerio de Cultura a través del Plan Nacional de Concertación para dicho fin.
“La idea de la exposición es mostrar la religiosidad popular y objetos que de una u otra manera motivan el fervor de las distintas comunidades. A través de objetos la gente manifiesta su interés por la espiritualidad”, indica el escritor ocañero.
Se contó con la colaboración de la Diócesis de Ocaña que prestó una serie de ornamentos y objetos muy valiosos como el florero y estandarte que se hizo para los 250 años de la aparición de la virgen de las Gracias de la Torcoroma, patrona de Ocaña.
Los visitantes podrán apreciar imágenes que estaban en la catedral Santa Ana, más algunos objetos propios del museo y otros provenientes de colecciones particulares, reiteró el presidente de la Academía de Historia Páez García.
