Jueves, 30 de Enero de 2014
Esta última semana se acabó la tranquilidad que había caracterizado el actual debate electoral. Hasta los últimos días parecía que ni la campaña al Congreso, ni la Presidencial, habían arrancado. Se vivía una especie de marasmo político como consecuencia de lo podríamos calificar como la inercia de la reelección. En la medida que se da por descontado que el presidente Santos será reelegido y la discusión se concentra en si esto sucederá en primera o segunda vuelta, los demás temas de la campaña carecen de interés y emoción para los medios de comunicación y la ciudadanía en general.
Sin embargo, la cercanía de las elecciones del 9 de marzo despertó ahora si del letargo electoral a los partidos y todos comenzaron esta semana una dura batalla encaminada a obtener un buen resultado para el Congreso. Las colectividades grandes como el partido de la U y el Liberal, con el objetivo claro de convertirse en la primera fuerza política del país y principal soporte de la candidatura reeleccionista de Santos. El Polo Democrático, La Alianza Verde, Cambio Radical y Mira, con el propósito esencial de superar el lumbral que en esta ocasión es del 3% y significa obtener más de 450 mil votos para poder elegir sus voceros en el Senado de la República. Y en el caso del Partido Conservador, los episodios de esta semana conducen irremediablemente a una profunda división entre los conservadores santistas y los uribistas, en la que los segundos se quedaron, hasta el momento, con la legitimidad formal y los primeros con el mayor número de congresistas y de votos. Y finalmente está el nuevo partido denominado
Centro Democrático, que hace 6 meses esperaba sacar el 35% del Senado de la República y hoy ninguno de los pronósticos se atreven a colocarlo por encima de 15 senadores, como consecuencia del desgaste de la imagen del ex presidente Uribe y la caída en picada de su candidato escogido a dedo en una cuestionada convención.
El próximo mes será entonces definitivo para cada uno de los partidos que compiten por las curules y los resultados finales influirán decisivamente en la carrera presidencial, por lo que todo apunta a que la consolidación de los partidos Liberal y de la U con mayor número de congresistas, darán un impulso grande a la candidatura del presidente Santos. Además, al presidente y hoy candidato lo favorece la confusión absoluta que existe hoy en las filas de la derecha colombiana en donde todos los días se barajan nuevas teorías, que van desde el retiro de la candidatura de Oscar Iván Zuluaga por inviable, hasta la anulación de la convención que escogió a Martha Lucia Ramírez por la cantidad de irregularidades que se han conocido de la convención. Mientras tanto, la izquierda se divide entre Clara López, Aida Avella, y quien lo creyera, Enrique Peñaloza.
Con este escenario político arranca en firme la campaña que conducirá a la elección en primera vuelta del presidente Juan Manuel Santos, porque cada vez más en las distintas regiones de Colombia se valoran positivamente los logros alcanzados por el actual gobierno en materias como la disminución de la desigualdad, la lucha contra la pobreza, el mejoramiento de la estructura vial o la reparación integral de las víctimas del conflicto, entre otras. Y porque además el pueblo colombiano le apuesta cada día con mayor entusiasmo a que el 2014 se convierta en el año en que acabemos definitivamente con la guerra que nos azota desde hace 50 años y acordemos una paz duradera y permanente.
En el caso de Norte de Santander, esperamos que la gente vote masivamente el 9 de marzo por los candidatos del Senado de la región quienes más allá de las dificultades de estos años, pueden mostrar un balance positivo de su actuación como bancada en el Congreso. Aceptando que aún falta mucho por hacer y que no nos podemos conformar, si se evalúa con tranquilidad los resultados de estos años se pueden mostrar logros tangibles como la financiación del nuevo acueducto metropolitano, los intercambiadores viales en el área metropolitana, la importante inversión en la vías a Ocaña y Bucaramanga, la construcción de más de cinco mil viviendas y los innumerables sistemas de acueducto y alcantarillado en varios municipios del Departamento. Se trata de aumento significativo de la inversión pública para el Departamento, que obedece precisamente a la importante presencia que tiene el Norte de Santander en el senado y que no podemos perder el próximo 9 de marzo.
Sin embargo, la cercanía de las elecciones del 9 de marzo despertó ahora si del letargo electoral a los partidos y todos comenzaron esta semana una dura batalla encaminada a obtener un buen resultado para el Congreso. Las colectividades grandes como el partido de la U y el Liberal, con el objetivo claro de convertirse en la primera fuerza política del país y principal soporte de la candidatura reeleccionista de Santos. El Polo Democrático, La Alianza Verde, Cambio Radical y Mira, con el propósito esencial de superar el lumbral que en esta ocasión es del 3% y significa obtener más de 450 mil votos para poder elegir sus voceros en el Senado de la República. Y en el caso del Partido Conservador, los episodios de esta semana conducen irremediablemente a una profunda división entre los conservadores santistas y los uribistas, en la que los segundos se quedaron, hasta el momento, con la legitimidad formal y los primeros con el mayor número de congresistas y de votos. Y finalmente está el nuevo partido denominado
Centro Democrático, que hace 6 meses esperaba sacar el 35% del Senado de la República y hoy ninguno de los pronósticos se atreven a colocarlo por encima de 15 senadores, como consecuencia del desgaste de la imagen del ex presidente Uribe y la caída en picada de su candidato escogido a dedo en una cuestionada convención.
El próximo mes será entonces definitivo para cada uno de los partidos que compiten por las curules y los resultados finales influirán decisivamente en la carrera presidencial, por lo que todo apunta a que la consolidación de los partidos Liberal y de la U con mayor número de congresistas, darán un impulso grande a la candidatura del presidente Santos. Además, al presidente y hoy candidato lo favorece la confusión absoluta que existe hoy en las filas de la derecha colombiana en donde todos los días se barajan nuevas teorías, que van desde el retiro de la candidatura de Oscar Iván Zuluaga por inviable, hasta la anulación de la convención que escogió a Martha Lucia Ramírez por la cantidad de irregularidades que se han conocido de la convención. Mientras tanto, la izquierda se divide entre Clara López, Aida Avella, y quien lo creyera, Enrique Peñaloza.
Con este escenario político arranca en firme la campaña que conducirá a la elección en primera vuelta del presidente Juan Manuel Santos, porque cada vez más en las distintas regiones de Colombia se valoran positivamente los logros alcanzados por el actual gobierno en materias como la disminución de la desigualdad, la lucha contra la pobreza, el mejoramiento de la estructura vial o la reparación integral de las víctimas del conflicto, entre otras. Y porque además el pueblo colombiano le apuesta cada día con mayor entusiasmo a que el 2014 se convierta en el año en que acabemos definitivamente con la guerra que nos azota desde hace 50 años y acordemos una paz duradera y permanente.
En el caso de Norte de Santander, esperamos que la gente vote masivamente el 9 de marzo por los candidatos del Senado de la región quienes más allá de las dificultades de estos años, pueden mostrar un balance positivo de su actuación como bancada en el Congreso. Aceptando que aún falta mucho por hacer y que no nos podemos conformar, si se evalúa con tranquilidad los resultados de estos años se pueden mostrar logros tangibles como la financiación del nuevo acueducto metropolitano, los intercambiadores viales en el área metropolitana, la importante inversión en la vías a Ocaña y Bucaramanga, la construcción de más de cinco mil viviendas y los innumerables sistemas de acueducto y alcantarillado en varios municipios del Departamento. Se trata de aumento significativo de la inversión pública para el Departamento, que obedece precisamente a la importante presencia que tiene el Norte de Santander en el senado y que no podemos perder el próximo 9 de marzo.
