Aplicar o no una tercera dosis de vacunas para reforzar la protección contra el coronavirus no solo se ha vuelto un debate científico crucial, sino que también ha planteado una discusión ética. Más aún cuando en el mundo se han inyectado más de 4.460 millones de dosis, pero solo 11 millones en los países de ingresos bajos, según información de la publicación Our World In Data de la Universidad de Oxford.
En su última conferencia semanal, Tedros Adhanom, director de la OMS, señaló que para principios de año esa institución se fijó la meta de que todos los países consiguieran vacunas para el 10 % de su población antes de septiembre. Pero esto no se logró.
Por el contrario, dijo, los países de ingresos altos y medios concentran cerca del 80 % de las vacunas aplicadas, aunque albergan a menos de la mitad de la población mundial. Según Our World In Data, en países como Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Uruguay el 80,5 % y el 74,8 % de la población ya recibió al menos una dosis anticovid, respectivamente. Mientras tanto, en países como Haití y la República Democrática del Congo este porcentaje se acerca al 0,1 %.
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“En consecuencia, la OMS pide una moratoria a las dosis de refuerzo por lo menos hasta finales de septiembre para permitir que al menos el 10 % de la población de todos los países esté vacunada”, dijo Adhanom.
Sin embargo, países como Israel, República Dominicana y EAU empezaron a aplicar la tercera inyección a algunos grupos específicos. Y en lugares como Chile, Uruguay, Alemania y Reino Unido también implementarán esta estrategia para el próximo mes.