La Opinión
Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Región
Por más golpes de la naturaleza, los habitantes de Bábega resisten
Este corregimiento de Silos ha sido afectado duramente por tres avalanchas en 61 años.
Lunes, 5 de Octubre de 2015

El viernes pasado, los habitantes del corregimiento de Bábega, en el municipio Silos, vivieron por tercera vez en 61 años momentos de angustia por causa de la naturaleza. Una avalancha de lodo y piedra atravesó el poblado.

El primer desastre se registró en 1954, cuando no se había canalizado el paso de la quebrada Miracielo por el casco urbano. 57 años después, en 2011, volvieron a arremeter con violencia las aguas. En la tranquila tarde del 2 de octubre de 2015, el libreto se repitió con los mismos actores.

La población quedó inundada de lodo, materiales, enseres, vehículos averiados, rocas, trozos de cemento y fragmentos orgánicos. Afortunadamente, los embates de la naturaleza no ha dejado víctimas fatales, solo daños materiales.

Desde la primera vez, las propuestas surgidas señalan que hay que reubicar el caserío.Sin embargo, la idea solo queda en comentarios, porque los pobladores no quieren irse y dejar sus casas de estilos colonial y republicano.

Según el exdirector de la Casa de Cultura de Silos, Edwin Navas Rodríguez, Bábega surgió como hacienda llamada El Molino, donde se procesaban trigo y maíz. Antes de la llegada de los europeos, era el territorio natural de los indios tutepa, pesquira, bábega y cherqueta.

Navas dijo que en textos de la época se indica que en 1623 el sector era una encomienda a cargo de Beatriz Jurado, administrada por su marido, el capitán Juan Pacheco de Velasco.

El poblado también sirvió como cuartel de los ejércitos de los generales Ramón González Valencia y Vicente Villamizar durante las guerras de finales de 1800 y principios de 1900.

En 1950 tenía escuelas, iglesia y un envidiable sistema de acueducto de aguas termales que llegaba directamente a las casas.

Con posterioridad empezaron a llamar Bábega al poblado y después los católicos la encomendaron a la Virgen de Chinquiquirá.

Durante la inundación de 1954, el gobierno propuso la construcción de otro pueblo en un sitio menos peligroso, pero la idea no prosperó.

El alcalde de Silos, Luciano Villamizar, le propuso hace más de tres años a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres canalizar la quebrada Miracielo, pero no tuvo eco.

Se repite

El 23 de agosto de 2011 era un día normal y de mucho sol en Bábega. Eran las 10:35 de la mañana, cuando las aguas enfurecidas de la quebrada Miracielo irrumpieron en el apacible caserío.

La gran masa que arrastraba piedras, rocas, arboles y maleza, rebosó el caudal; se extendió por las calles e ingresó a viviendas y negocios.

Con fuerza levantó y destrozó las pesadas lozas de concreto que ocultaban la quebrada, que atraviesa por el centro al pueblo.

Los vecinos afirmaban que era una tragedia anunciada, porque desde meses atrás se hablaba de que se iba a venir una avalancha.

Ante tantos anuncios y bromas, la gente estaba incrédula. Pero cuando avisaron esa mañana desde la vereda Los Rincón, por celulares y el aviso oportuno por la emisora local, los babegüeños se pusieron a salvo.

Todos buscaron las partes altas para no ser alcanzados por la fuerza de la naturaleza.

En las dos oportunidades, en la región se produjeron tempestades en las que hubo incluso bloques de hielo. Al unirse varias corrientes provenientes de los cerros, hicieron que la quebrada se represara, y luego bajó con toda su fuerza, generando el pánico y la zozobra.

Vehículos estacionados en las vías impiudieron que la corriente destrozada las casas. Esta vez no había vehículos, y parece que al pueblo lo salvó un milagro.

Ungrd pide atención a los 40 municipios

El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Iván Márquez, informó que en total son 40 viviendas las afectadas en el corregimiento de Bábega.

El próximo jueves, la Ungrd entregará a la población un banco de materiales, que sumado al de maquinarias, serviráBá para que la emergencia se supere los más pronto posible. (Vea además En Bábega nadan en el lodo)

Márquez dijo que están evaluando las cantidades de cemento, ladrillos y varillas, entre otros materiales, que se necesitan para la reconstrucción de las zonas públicas averiadas.

“Vamos a hablar con las personas de Silos para que ellos, dentro de su plan de ordenamiento, revisen con la Gobernación y el Gobierno nacional qué obras de mitigación necesitan”, indicó.

Para diciembre se prevé que haya lluvias que puedan causar problemas a los municipios que tienen problemas de alcantarillado, indicó la unidad sococrrista.

De acuerdo con Márquez, Norte de Santander tiene cordillera, zonas de deslizamiento y zonas inundables que deben ser monitoreadas con frecuencia.

La Unidad Nacional de Atención del Riesgo le pidió a cada municipio, de acuerdo al contexto propio, que haga una evaluación de las zonas que estén expuestas, revise los planes de prevención y los sistemas de alerta temprana.

Temas del Día