Ejemplo a las futuras generaciones
El maestro Motta afirma que la intención al estar en la ciudad nuevamente, después de un gran viaje conociendo distintas técnicas para mejorar a lo que hoy se está dedicando, es la formación integral. “Y más cuando debemos tener en cuenta que el arte, así como cualquier otra representación artística tiene el mismo valor y se logra transmitir un mensaje”.
Asegura que el arte es una carrera que pierde su valor, donde se teme dedicarse a esto por enfoques que dan los familiares en tener un gran éxito laboral y económico, dejando de lado el bienestar que como artista se puede lograr. Destaca el aporte de sentimientos y entre esos la tranquilidad, con estabilidad emocional. “Lastimosamente, esos son los aspectos que como docentes en algunos casos no brindamos y dejamos de lado, olvidando que desde muy pequeños llevamos el arte con nosotros”.
Recomienda dejar en claro los objetivos, pues en el momento de una decisión, deben tener presente el arte en sus vidas para ver el verdadero cambio. Sin embargo, no es un proceso fácil, deberá estar acompañado de un arduo trabajo para el reconocimiento, porque a un artista lo forman experiencias.
“Para nosotros como habitantes de este sector mantenernos en un pueblo tan rico en cultura sin ella, sería una gran pérdida de tiempo, porque eso le da un ápice de entretenimiento a nuestras vidas. Además, puede ser el motivo por el que se hagan sentir, logrando cambios en la sociedad”
La comunidad del barrio La Costa, específicamente, se encuentra feliz de poseer el privilegio de estas obras, pues los artistas han llevado a enaltecer lugares como la calle del Embudo, el Calicanto, el Codo y ahora la Milanés.
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