La palabra empeñada
El alcalde de Ocaña, Samir Casadiego, explicó que se tenía un convenio con la policía nacional a través del Área Operativa de Tránsito, el cual venció a finales del mes de noviembre del año pasado.
“Infortunadamente por política de la Dirección General estos convenios ya no se están firmando con los municipios por falta de personal. Ante una gestión que hicimos directamente con el general Vargas se guardan las esperanzas de volver a esa figura”, reiteró.
El mandatario solicitó la posibilidad que no se tenga en cuenta a Ocaña para esas decisiones tomadas y se pudiese nuevamente suscribir el convenio con el área operativa de tránsito dando como el sustento que la ciudad es la puerta de entrada al Catatumbo. Además de la operatividad de tránsito y los patrulleros podrían ejercer temas de vigilancia en la región.
“Tuvimos la aceptación por parte del general Vargas, toda la documentación está en la dirección de la Policía y estamos a la espera de una respuesta positiva a esta situación. Tenemos hasta el 28 de enero, pues por ley de garantías no podríamos firmar este convenio y esperamos la buena voluntad manifestada de manera verbal para retomar el orden de la movilidad en esta ciudad”, reitera.
En la proyección tiene un valor de 4 millones de pesos mensuales por cada agente de tránsito y depende del número de policías solicitados. “Se revisa de una manera presupuestal, tenemos pensado en contar con 11 patrulleros, entonces costaría 44 millones de pesos mensuales”.
Asegura que si no se da ese convenio se tendría la alternativa o plan B para solventar la situación y es generar un convenio con municipios que tengan alférez operando en sus entes territoriales. “Hemos adelantado algunos diálogos con Envigado, Floridablanca y los Patios, pero infortunadamente en el proceso de acercamiento se nos cayó esa posibilidad. Tenemos adelantado con otros municipios que nos pueden ofrecer el servicio de alférez que operaría con la misma figura, el valor por cada persona que uno solicite para prestar directamente el servicio de tránsito en Ocaña”, dijo.
Analistas recuerdan que ya se hizo el experimento en Ocaña y no sirvió.
El alcalde dice que es engorrosa la vinculación a la planta de personal de esa figura ya que se debería contar con la autorización por parte de la función pública y la comisión de la sala civil. “Todas esas situaciones tendrían que generar una operatividad, yo no puedo ampliar la planta sin autorización. Tendría que llamarse a concurso para la creación de los nuevos cargos. Es una situación muy compleja y obviamente la necesidad, de tener operatividad del tránsito en Ocaña, nos obliga a tomar la decisión más expedita para retomar el orden de la movilidad”, puntualizó.
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