Dos comerciantes, uno de ellos colombiano, fueron asesinados en el municipio de Ureña, estado Táchira (Venezuela) presuntamente por robarles dinero y objetos de valor, mientras otro joven fue localizado sin vida en la Avenida Internacional Simón Bolívar.
Los comerciantes fueron hallados sin vida con heridas de bala y arma cortopunzante. Sus cuerpos estaban maniatados y fueron identificados como José Luis Cárdenas Macías, colombiano, de 56 años, administrador de un bar de Ureña y Javier Alexander Rodríguez Hernández, venezolano.
El asesinato de ambos hombres tuvo lugar en la Urbanización La Integración, sector 1, calle 17. En la vivienda los objetos se encontraban desordenados y faltaban electrodomésticos, así como un vehículo Ford Fiesta, 2011, negro, placa AB467TK y una moto. Todo propiedad de Cárdenas Macías.
Algunas versiones extraoficiales refieren que Cárdenas Macías, administrador del Bar El 70, habría llevado a la casa aproximadamente 300 mil bolívares en efectivo, producto de las ventas del local.
Al sitio, se hicieron presentes funcionarios de Politáchira que preservaron la escena del crimen, hasta el arribo de una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) que se encargó de colectar evidencias, buscar posibles testigos y trasladar los cadáveres hasta la morgue del Hosital Central de San Cristóbal.
Otro caso
En otro hecho, también localizaron sin vida a un joven, de 26 años, a las afueras de la tasca Los Chamarreros, ubicada en la Avenida Internacional Simón Bolívar de Ureña.
La víctima, Ender Fabián Jiménez, quien era chofer de oficio, con domicilio en el barrio El Cementerio, Ureña, presentaba heridas ocasionadas por arma de fuego en el tórax y el cráneo.
Desapariciones
Sumado a la oleada de violencia, fue reportado el presunto rapto de un joven, de 20 años, a quien sujetos armados se lo llevaron bajo amenaza de muerte, en un Ford Fiesta negro y una camioneta Hilux, de la calle 2 casa número 12-72 del barrio Andrés Eloy Blanco de Ureña.
Las desapariciones en la población fronteriza se han multiplicado en los últimos años y las cifras de este fenómeno quedaron de manifiesto, luego de que más de medio centenar de familias acudieran en mayo pasado a las autoridades, para intentar identificar a sus seres queridos desaparecidos entre las 13 osamentas halladas en tres fosas comunes de la localidad.
Más recientemente, una nueva osamenta, esta vez insepulta, fue hallada en una zona rural cercana a la frontera.
La mayoría de las víctimas denunciadas como desaparecidas son jóvenes de entre 16 y 25 años, por lo que las autoridades policiales relacionan los hechos con actividades de grupos generadores de violencia y bandas criminales que operan en la zona.
Ante la elevación de los índices de inseguridad, recientemente el gobernador del Táchira ha anunciado la implementación de operativos especiales, enmarcados en la llamada Operación de Liberación del Pueblo.
