Luego de que el miércoles 9 de junio del 2021, a las 11:15 minutos de la mañana, hombres armados asesinaran a la fiscal de Tibú, Esperanza Navas Sánchez, no hay quien asuma este cargo en ese municipio. “No puede ser que por eso la Fiscalía no pueda seguir funcionando. Tenemos que seguir apostándole a seguir adelante. La Fiscalía debe volver al municipio”, dijo Leal.
La Iglesia pide paz
El padre William Aguilar, vicario general de la Diócesis de Cúcuta, en diálogo con La Opinión, aseguró que la Iglesia rechaza todos los actos de violencia y atentados fallidos en contra de la fuerza pública en medio la comunidad.
“Hacemos un llamado para que en Tibú seamos gestores de paz, que ayudemos en la promoción de la vida. Nos solidarizamos con el obispo en Tibú, quien está próximo a llegar allá” dijo el padre.
En nombre de Diócesis de Cúcuta -clamó- se deben buscar mecanismos que lleven a consolidar una paz duradera y que cese la violencia en esta zona que ha sido abatida por el flagelo. “Busquemos soluciones inmediatas a lo que se vive allí. El apoyo de las entidades no puede ser indiferente a lo que ocurre. No nos olvidemos de esas regiones marcadas por la violencia. Se necesitan soluciones que nos lleven a sentarnos y negociar la paz estable y duradera”, finalizó.
Los ataques
La noche del viernes 7 de enero, la estación de Policía en Tibú fue atacada por múltiples ráfagas de fusil durante varios minutos.
Para el mediodía del miércoles 12 de enero, tres militares resultaron heridos por una granada que fue lanzada a un retén militar que estaba ubicado en el sector La Cuatro, en la entrada del pueblo.
Al otro día, durante la tarde y noche del jueves 13 de enero, uniformados de la estación de Policía resistieron dos ataques de impactos de fusil que al parecer, se desencadenaron luego de la captura de un hombre de 34 y otro de 19 años, al hallarles en su poder 11 cartuchos de pistola 9 milímetros.
Durante el sábado 15 y domingo 16, mensajes intimidantes circularon a los pobladores de los barrios aledaños de la estación de Policía. Disidentes de las Farc advirtieron de confrontaciones contra la Policía y obligaron a la comunidad a huir.
El viernes 21 de enero, los pobladores del municipio amanecieron con una advertencia en la entrada del puente Río Tibú, en donde la disidencia del frente 33 de las Farc advertían de dar plomo a conductores que usen cascos oscuros y porten los vidrios polarizados arriba.
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Los últimos dos ataques a la fuerza pública tuvieron lugar el mediodía del lunes 24 y la noche de este martes 25. El primero fue la activación de dos cargas explosivas en intento fallido en contra de militares quienes escoltaban a una comisión oficial. El segundo fue la detonación de un artefacto explosivo en el barrio Pinosen, muy cerca a la estación de Policía.
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