Al mejor estilo de la época de Pablo Escobar, cuando el temible capo del narcotráfico tenía el control de la cárcel ‘La Catedral’, donde había fiesta, licor, droga y hasta juegos de mesa, así parece que se está viviendo actualmente en la Penitenciaría de Cúcuta, donde no cesan las denuncias del descontrol en estas instalaciones.
Si quieres tener acceso ilimitado a toda la información de La Opinión, apóyanos haciendo clic aquí: http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion
Aunque Diego Villamizar, defensor de los derechos humanos, denunció el jueves, algunas rumbas con grupos vallenatos, tusi (cocaína rosada) y joyas de algunos presos, al parecer, miembros de la banda criminal Tren de Aragua, especialmente en los patios 10 y 11, recientemente se conocieron otros videos y fotografías de otra fiesta sin límite que se habría dado en diciembre.
Esta vez, según una fuente que prefirió no revelar su identidad por seguridad, presuntos integrantes de la disidencia del Frente 33 de las Farc fueron los protagonistas de una rumba que se extendió por dos días, bajo el mando de alias Stiven.
Lea aquí: Reclaman justicia por el crimen de Ana Jiménez en Cúcuta
En las imágenes se ve a un grupo de detenidos disfrutando de música y whisky, ostentando el poder que tienen al interior de las instalaciones carcelarias.
En una de las fotografías se ve a uno de los detenidos acompañado de una mujer. Además, en videos quedó registrada la parranda vallenata que se dio en el penal, en la época decembrina, pues las instalaciones tenían los adornos navideños.
Henry Mayorga Meléndez, director regional del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) aseguró que el martes, cuando retorne de una comisión en la que está en Estados Unidos, arribará a la capital de Norte de Santander para estar al tanto de la situación y tomar las medidas correspondientes.
En las imágenes de esta fiesta se puede ver como algunos reclusos usan joyas y muestran el dinero que tienen dentro del penal, lo que significaría que en estos momentos tienen un gran poder.
Una fuente sostuvo que alias Stiven y otros jefes de esa organización criminal se pasean tranquilamente por otros patios de la cárcel, pagando fuerte sumas de dinero.