La última vez que una selección Norte Sub-23 obtuvo un título en la categoría fue en 1997, de la mano del extécnico del Cúcuta Deportivo Carlos Eduardo Hernández.
Lo más cercano que estuvo el fútbol rojinegro de reconquistar el título, fue el año pasado en Envigado, al caer en la final ante Antioquia (2-1).
Ayer, los nortesantandereanos empataron 2-2, luego de un partido angustioso en los primeros 45 minutos, donde para fortuna del técnico Juan Carlos Jaimes logró equilibrar la balanza antes de ir al descanso.
Los paisas se fueron adelante con anotaciones de Jhonier Hurtao (11’ pt) y de Carlos Mena (15’ pt).
Lea aquí Cúcuta Deportivo ganó al final con angustia a Valledupar
Norte tuvo un buen inicio en los primeros diez minutos, con dos o tres llegadas claras de gol, pero se vio sorprendida con dos goles antes de los primeros 15 minutos, viendo que parcialmente el sueño de reconquistar el título se esfumaba en su casa: el General Santander.
Los antioqueños nada tenían que perder, más allá del orgullo, pero si podían frenar la fiesta de los nortesantandereanos y los 500 aficionados que asistieron al ‘Coloso de Lleras’, en una jornada atípica para el fútbol.
Pero pudo más la valentía y la garra motilona, que el mismo fútbol, para sobreponerse a esos dos mazazos que se veía difícil remontar, más cuando el equipo tuvo que arriesgar que la cuenta aumentara, porque Antioquia jugaba mejor y contaba con dos flechas, como Hurtado y Mena, que fueron un constante dolor de cabeza.
Partido guerreado
Con ese resultado en contra, el campeón hasta ese momento era Risaralda, que había goleado 3-0 a Santander, sumaba 10 puntos y (+9 en gol diferencia) y Norte se quedaba con 9 puntos y (+8).
Pero al minuto 20, John Casadiego que no hacía un buen partido, se vio comprometido con el segundo gol, logró el descuento en cabezazo (1-2), dándole un respiro al equipo.
Los rojinegros no bajaron el pie en el acelerador y en el minuto 45, el árbitro pitó un penal a favor del conjunto local, tras una mano en el área de un defensor antioqueño.
El cobró lo hizo el juvenil Kevin Álvarez, emparejando las acciones y el alma volvió a los jugadores y el cuerpo técnico, que con ese empate eran campeones, pero faltaban otros 45 minutos por recorrer.
Para el tiempo complementario, Norte salía a jugarse todo, pero con más cautela, cuidando las bandas, aunque el control del balón lo tenían los paisas que querían la victoria.
Fue pasando el tiempo y el partido bajó en intensidad, los dos equipos, promediando los 70 minutos, denotaban cansancio, pero Norte no podía perder la concentración.