En el más completo hermetismo, que se ha mantenido hasta la presente, el pasado viernes 13 de noviembre las autoridades regionales, que tuvieron conocimiento del hallazgo de una osamenta en Ureña, se trasladaron hasta el lugar para levantar los restos humanos y movilizarlos hasta la morgue del Hospital Central de San Cristóbal, Táchira, donde son analizados.
El hallazgo lo hizo un vecino de la población fronteriza, que alertó a las autoridades municipales. Aunque fue poca la información que sobre la osamenta humana se logró conocer, se dijo que es de sexo masculino, y se hallaba parcialemnte enterrada en la vía que conduce al sector El Cementerio.
También, de manera extraoficial, que la data de muerte podría estar cercana a los seis meses, le apreciaron un tiro en el cráneo, y entre algunas ropas que aún vestía hallaron un documento de identidad, de nacionalidad colombiana.
Tal identidad plasmada en el documento no fue dada a conocer, en razón de que no se ha constatado que le pertenezca a la víctima, por lo que se hace necesario someter los restos a una serie de pruebas.
Diario La Nación de San Cristóbal