Paralelo al anuncio de convertir algunas estaciones de servicio en Táchira al sistema Safec (bombas internacionales), la entidad comenzó a experimentar un repentino déficit de combustible, que ha llegado a su clímax este miércoles, cuando en las colas los vehículos se contaban por centenares, en las pocas estaciones de servicio que se encontraban abiertas.
La situación es tal que es difícil captar en una sola imagen la dimensión del problema, pues los vehículos hacen filas que se extienden a lo largo de varias cuadras, dan vuelta en la esquina continúan otros cientos de metros y en ocasiones llegan a establecer incluso un cordón doble que reduce al mínimo la circulación vehicular por la zona; y esto se repite estación tras estación.
La versión oficial es casi tan impresionante como la situación misma. Al ser consultado sobre el particular, el gobernador del estado, José Gregorio Vielma Mora, afirmó que el abastecimiento de combustible en la entidad es normal. Sin embargo, agregó que las largas colas pudieran explicarse porque “la gente está almacenando el combustible en pimpinas, esto es un peligro, yo invito a quien sepa que su vecino está almacenando pimpinas en su casa que lo denuncie, pueden hacerlo ante Protección Civil”.
Freddy Camacho, trabajador de una estación de servicio tiene otra explicación. “Lo que pasa es que muchas gandolas se están parando por falta de repuestos; nosotros duramos 10 días cerrados porque la gandola, propiedad de la estación de servicio, se quedó sin batería y tuvimos que mandar a traer una batería desde Bucaramanga, para ponerla nuevamente operativa”, comentó.
Explicó igualmente que las ETC (Empresas de Transporte de Combustible) propiedad del gobierno, no tienen la capacidad suficiente para asumir la totalidad de la demanda en el Táchira, motivo por el cual se producen fallas en el suministro.

Hasta seis horas
Andrés Cepeda, usuario de una estación de servicio, señaló que permaneció más de tres horas en cola para poder surtir su vehículo y consideró que la situación obedece a que “hay un incremento de la demanda, porque como pusieron más bombas internacionales en Rubio, San Antonio y Ureña, toda esa gente se viene para acá a buscar gasolina más barata y colapsa las estaciones de servicio en San Cristóbal”
Pero la situación no es exclusiva de la ciudad de San Cristóbal, Germán Balza, habitante de San Antonio del Táchira, comentó que en esa ciudad fronteriza “todas las estaciones de servicio se encuentran cerradas, las únicas que están trabajando son las bombas Safec, pero allí la gasolina es mucho más costosa, y llenar un tanque puede salir entre 500 y 900 mil bolívares, en vez de los tres o cinco bolívares que cuesta en las estaciones normales”.
Por su parte el alcalde de Michelena, Fernando Andrade, aseguró que los problemas con el abastecimiento de combustible en la zona norte se están agudizando y cada vez es más la cantidad de vehículos que hacen cola para que les surtan gasolina a toda hora del día.
“Hacemos un llamado, a los directores y jefes de Pdvsa combustible del estado Táchira, para que pongan un poquito de atención a la problemática grave que tenemos los michelenenses, ya estamos enfrentando colas de hasta seis horas para poder surtir combustible, estamos viviendo un paro forzoso, porque los funcionarios de Pdvsa no mandan el suficiente combustible para nuestro municipio”, enfatizó el burgomaestre.

