Los habitantes de la frontera se vieron sorprendidos esta semana por un incremento en el número de estaciones que ofrecen el Servicio de Abastecimiento Especial de Combustible, mejor conocidas como (Safec), donde la gasolina venezolana se vende a precio internacional.
El gobernador del Táchira, José Gregorio Vielma Mora, aclaró que hasta ahora eran cinco las estaciones Safec, ubicadas en Ureña y San Antonio. “Se trata de ampliar a 28 las Safec en el eje fronterizo; de estas se ampliarán a 12 en nuestra entidad y Zulia, Apure y Amazonas tendrán una estación internacional por primera vez”.
Destacó que allí el precio pasará de regulado a internacional. “El aumento del costo del combustible es exclusivo para estas estaciones de servicio internacionales que han sido evaluadas por las autoridades de Pdvsa y no afectará a aquellas que continúen ofreciendo la gasolina y el gasoil a precios del mercado nacional”, dijo el mandatario.
Explicó así mismo que “cada estación Safec tiene precios diferenciados, los desconozco, creo que en algunas cuesta 50, en otras 53, 60 y 83, pero prefiero que sea el encargado por el Táchira, Carlos Ortega, el que ofrezca la información detallada, nombre de las estaciones y capacidad de despacho en los próximos días, dado que se encuentra en Caracas reunido con las autoridades de Pdvsa abordando este asunto, todo con miras de contrarrestar el contrabando de extracción hacia Colombia”.
Vielma Mora afirmó que los turistas internacionales podrán surtir sus vehículos de la cantidad necesaria de combustible en estas estaciones.
Reacciones
Dani Carrillo, presidente del Concejo Municipal de Junín, apuntó que en esta población la estación de servicio El Carmen, que hasta hace unos días vendía gasolina a precios regulados, ahora pasó a expender el combustible a 50 bolívares el litro.
Destacó el edil que en esa jurisdicción funcionan sólo cuatro estaciones de servicios, una de ellas ahora tiene precios internacionales, “decisión que fue tomada por las autoridades de Pdvsa de forma inconsulta y va en detrimento de las necesidades de la población de la frontera.
“A los que vivimos del día a día y no comerciamos con la gasolina se nos hace difícil comprar. Para un colombiano le vale 680 pesos el litro y ese precio equivale a medio litro de gasolina en Colombia, ellos pueden echar combustible aquí a precio internacional y todavía les queda un margen de ganancia, mientras que a nosotros los que la necesitamos para el trabajo se nos hace imposible comprarla a ese precio”, dijo un conductor que esperaba para surtir su vehículo.
Otros sin embargo, felicitan la decisión, pues “en las bombas internacionales, aunque el combustible sale mucho más costoso, no es necesario hacer las largas colas que se observan en otras estaciones de servicio”, acotó el usuario Antonio Cárdenas.
