Con un desfile por las principales calles del municipio de Ocaña se inauguraron los XXIV Juegos Deportivos por la Paz y la Convivencia.
Las justas se extenderán hasta el 8 de diciembre con la participación de 43 municipios de 6 departamentos que compiten en 19 disciplinas en conjunto e individuales.
La mandataria de los ocañeros Miriam Prado Carrascal manifestó que los juegos por la Paz son una oportunidad única para que en Ocaña se promueva el turismo y el comercio. Además, en esta época todos pueden disfrutar y aprovechar el tiempo libre con actividades deportivas y culturales.
Marlon Prince, Subdirector técnico de los juegos, agradeció a la Administración Municipal, al IMDER y a la Gobernación de Norte de Santander por hacer realidad ese sueño.
Las competencias se llevan a cabo en el Coliseo Argelino Durán Quintero, el Patinadero, Estadio Hermides Padilla, canchas de La Primavera, 26 de Julio, Cristo Rey, seminario mayor entre otras.
La gestión fue desarrollada por la alcaldesa Miriam Prado Carrascal, la Administración Municipal a través del Instituto Municipal de Deporte y Recreación (IMDER), con el apoyo de la Gobernación de Norte de Santander en cabeza de William Villamizar Laguado.
Para la clausura se anuncia la visita de la directora nacional de Coldeportes, Clara Luz Roldán en compañía del subdirector Afranio Restrepo.
El coordinador general de los Juegos y además el fundador, Nelson Gabriel López Durán, se encuentra al frente de la organización para estrechar los lazos fraternos a través del deporte.
Recordó la manera como inició sus labores en el año de 1990 en su pueblo natal Santana Magdalena. “Un puñado de dirigentes deportivos de la zona de influencia del río llevamos 27 años trabajando en pro del deporte social comunitario, antes que naciera la ley del deportes en donde especifica esos aspectos.
“El Deporte Social Comunitario es muy distinto en las ciudades que en las provincias. Nosotros no podemos montar un evento con características de alta competencia, aquí participan los campesinos, pescadores, obreros, madres cabeza de hogar, profesores, estudiantes de todos los niveles. Esa es la diferencia entre el deporte social comunitario citadino y provinciano”, dijo.
Golpe de estadio
Este veterano de mil batallas está convencido que a través del deporte se puede alcanzar la paz y la reconciliación de los pueblos.
Explica cómo en el año de 1995 en Simití, sur de Bolívar ocurrió lo que plasmó Sergio Cabrera en su película “Golpe de Estadio” donde participaron todos los grupos alzados en armas camuflados, el ejército, la policía y la comunidad. “Eso fue algo maravilloso para nosotros saber que en una sana competencia hubo un enfrentamiento deportivo sin disparos. Incluso, se disminuyeron las peleas entre marido y mujer”, exclama con una sonrisa dibujada en su rostro.
Asegura que “muchos grupos lo han retenido en la serranía de San Lucas, sur de Bolívar, solo para indagar sobre la misión. Lo mismo en San Pablo y Cantagallo, fui abordado muchas veces por paramilitares, Eln y las Farc. Solo me dicen que siga con esa misión de lograr la unión de los pueblos a través del deporte”, precisó.
