Cecilia Curbelo es periodista y dirige una revista de jóvenes en Uruguay. A ella le comenzó a llamar la atención que sus lectores preadolescentes le escribieran para decirle: “Esta revista es lo único que leo”.
Por eso decidió darles más material de lectura a través de novelas, que tocan temas tan sensibles como el divorcio de los padres, el matoneo escolar, los trastornos alimenticios, entre otros.
¿Cómo surgió la idea de escribir novelas juveniles?
Por medio de la revista los adolescentes me confesaban que los libros les parecen aburridos. Decidí escribir novelas con un lenguaje sencillo pero que reflejen la complejidad de los retos juveniles.
El primero fue ‘La decisión de Camila’, donde una joven debe enfrentar a los 13 años la separación de sus padres, la traición de su mejor amiga y la llegada al bachillerato de Sofía, quien tiene una vida perfecta y se vuelve la más popular de la clase.
¿La particularidad de sus novelas juveniles es que tienen doble final?
Sí, propongo dos finales alternativos y el lector escoge. Sofía, por ejemplo, tendrá que tomar una resolución y por eso planteo dos finales. Todas las novelas de la serie tienen esta posibilidad.
¿Cómo describiría a los nuevos lectores, los más jóvenes?
Lo que veo a través de la revista y de lo que me escriben por las redes sociales es que existe una gran falta de contención familiar. Le hacen a uno preguntas como esta: “Tengo una mancha roja en mi ropa, es mi primera menstruación o es que me herí”, y uno se pregunta: ¿Dónde están los padres de esta niña? ¿Es que no hay nadie en su casa, o no tienen la confianza?
¿Cómo impacta el bullying a los preadolescentes?
Es realmente grave lo que ocurre, por la inmediatez y por el impacto de las redes sociales. Siempre ha existido bullying, pero antes era más persona a persona, ahora el efecto se ve amplificado con el agravante de que ni siquiera hay vacaciones para descansar de los agresores sino que las redes sociales están allí las 24 horas.
¿Con qué se encontró en la investigación de su último libro?
‘La conclusión de Miguel’ explica cómo se entra a un trastorno alimenticio, y lo que me impactó constatar es que pocas veces se sale de él. Es como el alcoholismo, que una vez dentro debes tener siempre cuidado de no reincidir porque siempre la enfermedad está al acecho. Y en algunos casos la anorexia y la bulimia resultan imposibles de curar.
