María Fernanda Carrascal, más conocida como Mafe Carrascal, será una de las invitadas especiales hoy en la Fiesta del Libro Cúcuta (FLIC) que inicia oficialmente en su versión N°18.
La activista política colombiana, nacida en Bogotá, pero con raíces nortesantandereanas, quien es representante a la Cámara por el Pacto Histórico y fue ganadora del premio Líder Emergente menor de treinta años en The Napolitan Victory Awards en Washington, presentará su libro ‘Más allá de la indignación’ publicado por la editorial Planeta, a las 4:00 de la tarde en la Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero, Pabellón Unipamplona.
En este libro comparte algunas de las reflexiones que ha hecho en su proceso de activismo y como defensora de los Derechos Humanos por más de 12 años, con el fin de que sus lectores puedan entender lo que está en juego en la política y por qué todos los ciudadanos deberían ser mucho más activos para defender la democracia.
En su libro podemos encontrar reflexiones en torno a la ciudadanía, el activismo y la política, ¿por qué estos tres conceptos?
‘Más allá de la indignación’ implica que los ciudadanos y las ciudadanas, particularmente quienes hacemos activismo, pasemos a otros escenarios y a ocupar otros roles dentro de la política nacional y dentro de la sociedad colombiana, por eso hablo de tres estados: ciudadanía, activismo y política institucional.
Yo estoy entrando a la política institucional a través de mi primer cargo de elección popular, pero eso no quiere decir que yo reniegue del activismo, todo lo contrario, es importante que lo complementemos entrando a espacios de toma de decisión como lo es el Congreso de la República y por eso hablo también en mi libro de la política, que significa ocupar todos los espacios en redes sociales, en los medios de comunicación, en las calles y también en las instituciones para recuperarlas para nosotros.
¿Qué hace un activista?
Un activista usa todos los recursos disponibles, que son bien escasos, para promover y empujar la toma de decisiones en las instituciones, todo desde las calles, desde los medios de comunicación, desde las redes sociales. El activista se organiza con otras personas, porque hay diferentes tipos de activistas, para incidir en esa toma de decisiones. Yo he sido defensora de Derechos Humanos, pero en general soy ampliamente progresista, entonces mis causas son transversales a muchos sectores.
¿Qué tan difícil es hacer activismo en un país como Colombia?
Es muy difícil por los escasez de recursos, pero también por la estigmatización y porque las violencias que son muchas. Violencia en los medios de comunicación, en las redes sociales, pasando por la violencia física, la persecución, el uso, incluso, durante mucho tiempo del aparato estatal y de la inteligencia estatal para perseguirnos y para perfilarnos.