Referente al regreso a las canchas deberá cumplir dos requisitos indispensables para poder actuar en el profesionalismo: tener su reconocimiento deportivo activo y lograr una reafiliación en la Dimayor.
Reconocimiento, una ‘licencia’ obligatoria
El tema del reconocimiento parece que sería el más cercano a cumplirse. En diálogo con La Opinión hace un mes, Guillermo Herrera, ministro del Deporte, aseguró que existía el interés del mismo presidente Iván Duque para que el fútbol regresara a Cúcuta.
Recuerde: Ministro del Deporte: podemos decir que el Cúcuta está cerca de volver
Herrera sugirió que hiciera el levanto del embargo de la ficha, situación que ocurrió. Cuando se le consultó que más debía suceder para que se diera el reconocimiento dijo: “que no se vayan a presentar derechos litigiosos. Es decir, que cuando llegue la solicitud al Ministerio, la organización esté al día y no existan deudas en materia de salarios de jugadores. Segundo, que el objeto social esté vigente y básicamente que nos presenten la solicitud”.
Los reclamos laborales fueron incluidos en el acuerdo y el objeto social se encuentra activo, panorama que llevaría a que el Cúcuta presentara la solicitud de activación para su respectiva aprobación.
El conjunto fronterizo fue sancionado en octubre de 2020 con la suspensión del reconocimiento deportivo, sanción que se levantó en julio de 2021 momento en el que esta ‘licencia’ se encontraba inactiva, pues su otorgamiento por cinco años se venció en mayo.
La Opinión intentó comunicarse con el Mindeporte sin obtener una respuesta.
Reafiliación ante la Dimayor
El otro paso que deberá concretar el Cúcuta para finalmente estar de regreso es obtener la reafiliación ante la División Mayor del fútbol colombiano.
Esta deberá concretarse en una Asamblea entre los 35 miembros, en la que votarán la aprobación del regreso.
Después de la asamblea del 17 de diciembre, Fernando Jaramillo, presidente de la Dimayor, fue consultado sobre la posibilidad de que el Cúcuta volviera.
“Entiendo que hay una posibilidad. Hay una realidad jurídica diferente y sobre esa realidad jurídica diferente, si se da, la asamblea tendrá que reunirse para tomar una decisión”, comentó Jaramillo.
Esa realidad jurídica a la que hacía referencia el presidente es al cambio de la liquidación a la reorganización empresarial.
Si bien este punto ya se cumplió, se esperaría el reconocimiento deportivo activo, que fue una de las razones por la que desafiliaron al rojinegro.
Asimismo –sin que este fuera un condicionante obligatorio- conocer la elección de la junta directiva del Cúcuta, que parecería quedar en cabeza de Eduardo Silva Meluk, un conocido en ese círculo privado en su pasado como presidente de Millonarios y Medellín.
Jaramillo, de igual modo, dijo en su momento que la Asamblea se puede citar de manera extraordinaria con cinco días de anticipación.
Será decisión entera de la Dimayor en qué categoría vuelve el motilón y cuándo lo hará.
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