Miércoles, 28 de Agosto de 2013
Por estos días las cosechas en el país está paralizadas, así el presidente Santos diga que no. Escasean la papa, la arracacha y el tomate, y las doñas han tenido que salir a cacerolear porque las despensas se encuentran vacías y no hay nada qué echarle a la olla.
La única cosecha que, por estos lares, no ha escaseado es la de libros, porque la semana entrante en Cúcuta se celebrará la Feria del Libro, que, según el espíritu fiestero de Julio García Herreros, director de la Biblioteca departamental, ya no se llama Feria, sino Fiesta. El cambio de nombre ha gustado pues fiestas son fiestas, y en tiempo de fiestas no se repara, dice el refrán.
Estaremos, pues, de fiesta con textos, revistas, conferencias, lanzamiento de libros, promociones, desfiles, muchachas bonitas, escritores famosos unos, y no tan famosos, otros.
La Asociación de Escritores de Norte de Santander, presidida por el dúo dinámico de Ciro Alfonso Pérez y Carlos Rodolfo Carillo, tendrá este año su propio stand en el recinto de la Feria, perdón, de la Fiesta. Allí encontraremos libros de otros años y libros nuevos; libros buenos y libros malos; libros baratos y libros costosos. Es bueno, pues, conveniente y necesario conocer la producción literaria regional.
Como es imposible reseñar aquí todos los libros que tendrá el puesto de la Asociación, hoy me referiré a la novela “Los senderos mágicos no siempre conducen al Santuario”, de Orlando Cuéllar Castaño, un escritor valluno que se radicó en estas tierras desde hace un jurgo de años, buscó mujer cucuteña y ahora se siente orgullosamente nortesantandereano, según sus propias palabras. La novela se desarrolla en Salazar de las Palmas, pueblo al que, junto con Chinácota, el autor le dedica el libro. El prólogo es del académico de la Historia y también escritor, Fernando Vega Pérez.
Carlos Rodolfo Carrillo Ramírez, escritor de vieja data, y no me refiero a su edad sino a su larga trayectoria como escritor, presentará dos libros de cuentos para niños, que acaba de publicar y que muestran la versatilidad de Carrillo con la pluma, pues ya lleva escritos varios libros de historia, de poesía y de narrativa. Carlos Rodolfo Carrillo, para orgullo de sus paisanos, es victoriero (La Victoria, Sardinata), camellador como el que más, y de una sencillez a toda prueba.
Hernán Ramírez, Ignacio Cáceres y José Logatto son otros miembros de la Asociación que presentarán nuevos libros en el marco de la Fiesta del Libro, y sus obras enriquecerán el acopio editorial de la región.
Los escritores de Ocaña también estarán presentes en esta oportunidad y en el stand de Norte de Santander mostrarán algunas de sus obras. Habrá allí obras de Oswaldo Carvajalino, de Luis Javier Claro Peñaranda, de María Susana Awad de Ojeda y de otros güichos.
Será una fiesta como pocas. Una vez más Julio García Herreros y su alegre muchachada mostrarán ante el Departamento y ante todo el país, el empuje, la verraquera y la capacidad de organización para hacer las cosas bien, a la manera nortesantandereana.
La única cosecha que, por estos lares, no ha escaseado es la de libros, porque la semana entrante en Cúcuta se celebrará la Feria del Libro, que, según el espíritu fiestero de Julio García Herreros, director de la Biblioteca departamental, ya no se llama Feria, sino Fiesta. El cambio de nombre ha gustado pues fiestas son fiestas, y en tiempo de fiestas no se repara, dice el refrán.
Estaremos, pues, de fiesta con textos, revistas, conferencias, lanzamiento de libros, promociones, desfiles, muchachas bonitas, escritores famosos unos, y no tan famosos, otros.
La Asociación de Escritores de Norte de Santander, presidida por el dúo dinámico de Ciro Alfonso Pérez y Carlos Rodolfo Carillo, tendrá este año su propio stand en el recinto de la Feria, perdón, de la Fiesta. Allí encontraremos libros de otros años y libros nuevos; libros buenos y libros malos; libros baratos y libros costosos. Es bueno, pues, conveniente y necesario conocer la producción literaria regional.
Como es imposible reseñar aquí todos los libros que tendrá el puesto de la Asociación, hoy me referiré a la novela “Los senderos mágicos no siempre conducen al Santuario”, de Orlando Cuéllar Castaño, un escritor valluno que se radicó en estas tierras desde hace un jurgo de años, buscó mujer cucuteña y ahora se siente orgullosamente nortesantandereano, según sus propias palabras. La novela se desarrolla en Salazar de las Palmas, pueblo al que, junto con Chinácota, el autor le dedica el libro. El prólogo es del académico de la Historia y también escritor, Fernando Vega Pérez.
Carlos Rodolfo Carrillo Ramírez, escritor de vieja data, y no me refiero a su edad sino a su larga trayectoria como escritor, presentará dos libros de cuentos para niños, que acaba de publicar y que muestran la versatilidad de Carrillo con la pluma, pues ya lleva escritos varios libros de historia, de poesía y de narrativa. Carlos Rodolfo Carrillo, para orgullo de sus paisanos, es victoriero (La Victoria, Sardinata), camellador como el que más, y de una sencillez a toda prueba.
Hernán Ramírez, Ignacio Cáceres y José Logatto son otros miembros de la Asociación que presentarán nuevos libros en el marco de la Fiesta del Libro, y sus obras enriquecerán el acopio editorial de la región.
Los escritores de Ocaña también estarán presentes en esta oportunidad y en el stand de Norte de Santander mostrarán algunas de sus obras. Habrá allí obras de Oswaldo Carvajalino, de Luis Javier Claro Peñaranda, de María Susana Awad de Ojeda y de otros güichos.
Será una fiesta como pocas. Una vez más Julio García Herreros y su alegre muchachada mostrarán ante el Departamento y ante todo el país, el empuje, la verraquera y la capacidad de organización para hacer las cosas bien, a la manera nortesantandereana.
