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Antídotos contra la crisis
Amables lectores: lamentarse, criticar y quejarse por la crisis económica de la ciudad son el caldo de cultivo más eficaz para incubar ruina en nuestra población. El miedo a desacomodarnos, la deshonestidad y los voraces apetitos por abundantes ganancias son otros grandes factores que desestabilizan. Ya basta de quejarnos, pongamos polo a tierra porque los venezolanos no vendrán a Cúcuta por muchos años, ellos están atravesando su propio desierto.
Miércoles, 20 de Marzo de 2013
Amables lectores: lamentarse, criticar y quejarse por la crisis económica de la ciudad son el caldo de cultivo más eficaz para incubar ruina en nuestra población. El miedo a desacomodarnos, la deshonestidad y los voraces apetitos por abundantes ganancias son otros grandes factores que desestabilizan. Ya basta de quejarnos, pongamos polo a tierra porque los venezolanos no vendrán a Cúcuta por muchos años, ellos están atravesando su propio desierto. Aquí y ahora debemos volcar nuestra creatividad para venderle bienes y servicios a los más de quinientos mil habitantes de Cúcuta y su área metropolitana que requieren vestuario, artículos para el hogar, alimentos recreación, salud, belleza, transporte, etc, a quienes los comerciantes miraron por encima del hombro por décadas por “colocar pedidos” a nuestros vecinos ricos quienes venían a Cúcuta y sí se les ofrecía compraban hasta “tapas para volcán”. Como dice el himno de Norte de Santander ¿dónde está la creatividad e innovación de estos “bravos hijos”? ah!, eso sí, hay que dejar de ser avispados y vender a precios justos con un pequeño margen de ganancia y no con los exagerados valores que se cobran en esta ciudad especialmente en restaurantes, hoteles, prendas de vestir, alimentos así como en tarifas de taxis que paradójicamente con la gasolina más barata de todo el país tiene los costos más altos de Colombia y también mala educación en abundancia.

Archivemos para siempre nuestra pícara aritmética de Dummies que cuando un artículo con un costo de veinte mil pesos era vendido en cuarenta mil sin ruborizarnos afirmábamos que la utilidad era sólo del veinte por ciento. El cambio debe venir de nosotros mismos y es ahora. Depende de nuestras actitudes, no esperemos que extendiendo “la totuma” todo lo resuelva el Gobierno Nacional. Aportemos nuestro talento, valentía, creatividad e idoneidad. Busquemos siempre el bien común abandonando la avaricia, codicia y egoísmo que no nos deja progresar. Señores de San Simón, grupo Éxito, Almacenes Homecenter, Macro, los cucuteños siempre hemos aportado para su progreso de hecho ustedes poco han sentido la crisis y los caminos siempre son de dos vías ¿Que aportarán para el bien de la ciudad? Colaboren al menos con el embellecimiento de parques y zonas aledañas a sus instalaciones ¡devuelvan algo por favor!

Ser competitivos significa adaptarse a las circunstancias cambiantes de los mercados siendo innovadores, osados e inteligentes para conocer las necesidades de los clientes y saberles vender. ¿Qué estrategias han planteado Fenalco y la Cámara de Comercio para ayudar a los comerciantes de Cúcuta? ¿Cuál ha sido el aporte del municipio de Cúcuta que cuando la crisis era menos grave que ahora descontó el 30% del impuesto predial y hoy solo ofrece el 20% por pronto pago? ¿Los bancos de ideas de las Universidades regionales acaso tienen saldo rojo? No pregunto por el liderazgo de la clase dirigente y política porque evidentemente nadie da de lo que no tiene. Bienvenida la crisis si por causa de ella logramos el cambio. Ya la vaca se despeñó y llorar solo agota y deprime más. Al cambiar de actitud y de manera de pensar les aseguro que el mundo a nuestro alrededor también cambiará. ¡A trabajar  unidos!
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