A las inversiones públicas aprobadas por el Gobierno Nacional para incentivar la construcción de vivienda en Colombia, se suma una nueva iniciativa que propone otorgar un subsidio para las personas que pagan arriendo, con el fin de incentivar el ahorro para comprar casa.
La propuesta será presentada el próximo 3 de mayo por la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas) al Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.
Así lo dio a conocer este viernes César Llano Zambrano, presidente de la agremiación, quien estuvo de visita en la ciudad para presentar un panorama general del sector y los cambios estructurales de la asociación.
Según explicó el vocero de Fedelonjas, el subsidio debería cubrir durante 10 años, el 50% del valor del arriendo para viviendas de interés social, que en promedio está entre $360.000 y $500.000. Sin embargo, los beneficiarios deben comprometerse a ahorrar determinado monto para la compra de su vivienda.
La idea surge luego de identificarse la dificultad que tienen las familias de estratos uno y dos para para pagar un arriendo, obligándolos, en algunos casos, a invadir lotes para construir sus viviendas de manera informal y sin acceso a servicios públicos.
Según datos de Fedelonjas, el déficit cuantitativo de vivienda se redujo en un 58% en los últimos cinco años, pasando de 1,2 millones a 500.000 viviendas.
Sin embargo, esta disminución se dio en gran medida porque un buen número de familias invadió lotes privados para construir.
Incentivos
Adicional a los subsidios, Fedelonjas propondrá una serie de alivios tributarios para determinados proyectos de construcción que puedan ser tomados en forma de arriendo por el Estado, ya sea para colegios, hospitales, ancianatos, entre otros.
Para los constructores, esta iniciativa sería un gana-gana tanto para el sector como para el Gobierno Nacional, puesto que al bajarle tributos a estos empresarios, ellos también deberán cobrar menos cánones de arrendamiento al Estado.
El representante gremial dijo que la importancia de que se levanten estas infraestructuras con inversión privada es que “la comunidad tendrá lo que necesita y no lo que el Gobierno pueda construir, ante falta de recursos”.
Descarta una burbuja inmobiliaria
Llano Zambrano también se refirió a la posible burbuja inmobiliaria que se podría estar creando en el país, ante el incremento en el valor de la vivienda nueva en algunas ciudades.
Una burbuja inmobiliaria se conoce como el incremento excesivo en el precio de bienes raíces, ocasionado generalmente por la especulación. Cuando las personas que adquieren estos inmuebles por medio de créditos hipotecarios no son capaces de pagar las obligaciones ante las entidades bancarias, generan una crisis colectiva. Es en este momento cuando se dice que estalla la burbuja.
Al respecto, consideró que no se puede hablar de burbuja inmobiliaria cuando los indicadores fundamentales como son la calidad de la cartera hipotecaria y la calificación de riesgo crediticio tienen un buen comportamiento en el país.
Así las cosas, señaló que en Colombia solo se está dando un incremento en precios en capitales como en Bucaramanga (19%), Bogotá (12%) y Barranquilla (12%), mientras que en Cúcuta, ha sido muy mínimo en los últimos dos años. Según los datos de Camacol, el metro cuadrado de vivienda nueva en Cúcuta ha crecido en promedio 3,2% en los últimos tres años.
Resaltó que los colombianos pasaron de adquirir créditos hipotecarios del 70% del precio de la vivienda, al 55%, lo que indica que en el país la gente está ahorrando más para comprar casa y a su vez, mostrando un comportamiento responsable frente a esta línea de crédito.
Ante los indicadores positivos en cartera hipotecaria y ventas de inmuebles, Llano Zambrano concluyó que este sector es un mercado sano y sin riesgo de un recalentamiento.
