Poder documentar las amenazas y afectaciones que ha padecido el pueblo barí a lo largo de su historia, afectando sus prácticas ancestrales y culturales es para Judith Asoyra, cacica -gobernadora del Resguardo Catalaura del pueblo barí, uno de los mayores logros de la comunidad gracias a la intervención de la Unidad para las Víctimas.
Asegura que sacar a la luz pública estas situaciones ha permitido que las comunidades vecinas les tengan aún más respeto a los barí y le ha permitido a su pueblo empoderarse y seguir defendiendo su cultura.
Asoyra destacó como a través de encuentros, capacitaciones y un foro, la Unidad para las Víctimas consolidó el proceso de reparación integral del sujeto colectivo Mujeres del Resguardo Catalaura del pueblo barí.
Con un foro realizado esta semana en Cúcuta, se culminaron las acciones de implementación del auto 092 de la Corte Constitucional, que busca garantizar la protección de los derechos de las mujeres de este pueblo.
Durante el foro se abordó el fortalecimiento de la mujer indígena barí en la defensa de los derechos de los pueblos y comunidades étnicas desde el enfoque de género, encaminado para generar acciones de liderazgo, empoderamiento y respeto desde y hacia la mujer.
“La comunidad del resguardo Catalaura se ha convertido en ejemplo de superación, emprendimiento y tradición. A través de su cultura han logrado una reconstrucción del tejido social convirtiéndose en agentes constructores de paz. Continuaremos trabajando de manera articulada para fortalecer nuestra misión institucional y lograr una reparación integral como sobrevivientes del conflicto armado”, manifestó la directora de la territorial Norte de Santander y Arauca, Alicia María Rojas.
