Luis Humberto Cárdenas, de 65 años, presidente de la Asociación Dios con Nosotros, del Adulto Mayor, mantiene la esperanza de continuar brindándoles ayuda a los 75 abuelos del barrio Antonia Santos, en Atalaya.
“Antes de morirme quiero conseguirles los subsidios que se merecen y, educar a todos los abuelos”, dijo Cárdenas con su voz entrecortada.
Ellos aspiran a tener una pensión que ofrece el Gobierno de $150.000 cada dos meses.
Una vez al mes se reúnen para dialogar sobre el avance de su situación y, de otras cosas.
Lo que mantiene preocupado al líder de estos abuelos, es que les toca reunirse en toda la mitad de la calle, porque no cuentan con un sitio adecuado para hacerlo.
Además, esta situación los mantiene en constante riesgo de sufrir un grave accidente.
“Hace un tiempo pasó un carro a toda velocidad y nos tumbó un puente que habíamos hecho donde nos reunimos”, dijo Luis Cárdenas.
Pero, como todo en la vida es difícil, a este hombre, quien ha dedicado su vida a ayudar a esas personas que se encuentran solas, pocas ayudas le han llegado para cristalizar sus sueños.
Lo único que con que cuentan estos abuelos son las 16 sillas que les dio la Alcaldía de Cúcuta, hace siete meses.
Cárdenas afirmó que él tiene un espacio en la parte trasera de su casa, que puede donar para sitio de reunión. Pero se necesitan los elementos para ponerle techo y adecuarlo como lugar de encuentro de la tercera edad.
