El Hospital Emiro Quintero Cañizares de Ocaña, de acuerdo con el plan de intervenciones colectivas, inició la ejecución de un plan para atender a las personas que han sido víctimas de abuso sexual.
Por medio de una ruta que incluye temas como maternidad segura y cero discriminación, se busca garantizar los derechos humanos de quienes han sido maltratados sexualmente.
“Como sector salud tenemos la obligación de implementar estrategias y activar redes de apoyo”, dijo María Esther Brito, profesional de salud sexual y reproductiva.
De acuerdo con el censo que maneja la Alcaldía de Ocaña, a ese municipio han llegado en los últimos años cerca de 20.000 víctimas del Catatumbo.
De la ruta para atender a las víctimas de abuso sexual también hacen parte la Policía, la Fiscalía, Bienestar Familiar y el Centro de Atención Integral.
Esta última entidad facilita un equipo interdisciplinario que guía el restablecimiento de los derechos.
En el hospital cuando llegan los pacientes no se cuestiona el relato -si es cierto o falso-. “Se atiende con confidencialidad y se da apoyo sicológico”.
“En situaciones como violaciones a menores de 14 años o acceso carnal abusivo, la norma presume delito. Ahora se eliminaron varias barreras en la atención porque antes se exigía una demanda ante la autoridad competente”, indicó María Esther Brito.
De acuerdo con Giyola Moranti, líder médica de calidad, se va a seguir certificando personal del hospital en atención intersectorial a víctimas de abuso sexual.
“La idea es que se puedan hacer conversatorios con profesionales, activar planes de acción para que todos hablen el mismo lenguaje y de esa forma exista una mayor eficiencia en la atención que se brinda”, argumentó Moranti.
