El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió ayer a los gobiernos que declaren un “estado de emergencia climática”, en la apertura de una cumbre virtual para conmemorar el quinto aniversario de los Acuerdos de París.
A pesar de la grave recesión provocada por el COVID-19, los países deben esforzarse y cumplir con sus objetivos de recortar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los actuales compromisos “están lejos de ser suficientes” para limitar el aumento de la temperatura media del planeta a un máximo de 1,5ºC, advirtió Guterres.
La cita pretende volver a presionar a la comunidad internacional tras casi cuatro años de incertidumbre, causada por la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París (COP21) que sentó las bases históricas de un pacto para combatir el cambio climático.
“Si no cambiamos de rumbo, nos podríamos dirigir hacia un aumento catastrófico de la temperatura (media) de más de 3ºC este siglo”, explicó Guterres, por lo que pidió “a todos los líderes en el mundo declarar el estado de emergencia climática en sus países hasta lograr la neutralidad del carbono”.
Según el consenso entre los científicos, un aumento de la temperatura más allá de 2ºC provocará cambios irreversibles en la Tierra.
La neutralidad del carbono -al que se han comprometido más de 110 países- significa que un país no debe emitir más gases de efecto invernadero de los que pueda absorber.
El presidente francés Emmanuel Macron, la canciller alemana Angela Merkel o el presidente chino Xi Jinping, así como representantes empresariales, de la sociedad civil y pueblos indígenas, participan en esa cumbre organizada por Naciones Unidas, Reino Unido y Francia, junto con Chile e Italia.
