La Justicia argentina envió a juicio a la expresidenta Cristina Fernández por el presunto encubrimiento, a través de un pacto con Irán, de los imputados por el ataque contra la mutual judía AMIA de Buenos Aires.
La diligencia ocurre tres años después de que el fiscal Alberto Nisman fuera hallado muerto días tras denunciarla por el caso.
El juez Claudio Bonadio decidió abrir la vista oral y pública, en fecha todavía por determinar, con un total de 12 procesados, alguno de ellos en prisión preventiva desde el pasado diciembre.
La mandataria entre 2007 y 2015 y actual senadora evitó por el momento quedar presa por contar con fueros parlamentarios y es acusada, al igual que su excanciller Héctor Timerman y otros de sus colaboradores, de “encubrimiento agravado por el hecho precedente y por su condición de funcionario públicos, estorbo de un acto funcional y abuso de autoridad”.
Este es el segundo juicio que le anuncian a la exmandataria, que se considera víctima de una persecución judicial impulsada por el actual Gobierno: El viernes le anunciaron otro por corrupción.