El director editorial del Vaticano, Andrea Tornielli, ha publicado la instantánea de un niño sursudanés mientras da limosna al Papa en Sudán del Sur, el país más pobre del mundo, hasta donde ha viajado este viernes en la última etapa de su viaje a África central, que arrancó en la Republica Democrática del Congo.
En la foto puede apreciarse a un niño que, a través de una verja que lo separaba de la calle por la que pasa el Pontífice, se desplazaba en silla de ruedas, le ha entregado un billete de 0'007 euros.
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Francisco se ha conmovido así a la salida de la catedral de Yuba, en Sudán del Sur, donde acababa de reunirse con religiosas, sacerdotes y seminaristas en la catedral de Santa Teresa.
Tornielli ha hecho pública la foto en las redes sociales y la ha calificado como una "foto símbolo del viaje". "Quien es pobre dona todo lo que tiene", ha comentado.
Cuando el país lanzó la moneda en el año 2011, el tipo de cambio era 1 dólar por cada 2,75 libras sursudanesas. Para hacerse cargo del nivel de inflación, en marzo de 2022, para comprar un dólar necesitaban pagar 425 libras sudsudanesas.
El Pontífice encabeza en el país africano una peregrinación ecuménica de paz, acompañado por el Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el Moderador de la Asamblea General de la Iglesia de Escocia, Iain Greenshields.
El papa clama en Sudán del Sur por una vida "digna"
El papa Francisco urgió el sábado a los líderes de Sudán del Sur a poner fin a la espiral de odio y violencia para que millones de refugiados internos puedan "volver a vivir de manera digna".
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"Renuevo con todas mis fuerzas el más apremiante llamamiento a (...) retomar seriamente el proceso de paz para que finalicen las agresiones y la gente pueda volver a vivir de manera digna", dijo Francisco en un encuentro con desplazados internos en Juba, la capital de este paupérrimo país africano desgarrado por las luchas de poder.
"Un gran número de niños nacidos en estos años sólo ha conocido la realidad de los campos para desplazados, olvidando el ambiente del hogar, perdiendo el vínculo con la propia tierra de origen, con las raíces, con las tradiciones", agregó el pontífice ante centenarios de personas.
"No puede haber futuro en los campos para desplazados", aseveró.
El papa argentino, de 86 años, arrancó el viernes una "peregrinación de paz" en este país de 12 millones de habitantes, mayoritariamente católico, que en 2011 se independizó de Sudán , de mayoría musulmana, tras tres décadas de conflicto.
Pero apenas dos años después, en 2013, Sudán del Sur se sumió en una guerra civil que apareció cinco años y dejó 380.000 muertos, entre los seguidores de los líderes Salva Kiir y Riek Machar.
Pese al acuerdo de paz de 2018, la violencia persiste y el país contaba en diciembre con 2,2 millones de desplazados internos, según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
"Aunque los conflictos, la violencia y los odios hayan arrancado los buenos recuerdos de las primeras páginas de la vida de esta República, sean ustedes los que vuelvan a escribir la historia de paz", afirmó el papa.