Viernes, 27 de Junio de 2014
Tal vez la euforia que ha despertado la extraordinaria actuación de nuestra selección en Brasil, ha desviado un poco nuestra atención y hemos ignorado en parte la dura situación que afrontan nuestros vecinos.
Para empezar, la restructuración del gabinete emprendida por el presidente Maduro ha dejado por fuera del poder oficial a seguidores, servidores y defensores tradicionales del chavismo, en cuya lista sobresalen los nombres de Jorge Giordani y Héctor Navarro.
Esto ha generado reacciones de parte de los afectados. Mientras el exministro Giordani acusa a Maduro de falta de liderazgo, de tomar medidas equivocadas en materia económica y de dar la sensación de vacío de poder, Navarro exige se investigue las irregularidades en la entrega de divisas.
Ante tales acusaciones el presidente Maduro calificó a los citados exfuncionarios de trasnochados de izquierda, los acusó de atacar su gestión en tiempos de combate, cuando el enemigo quiere destruirlo, y les recordó que la historia los juzgará como traidores de la patria.
En su discurso pidió al partido gobernante “máxima lealtad” hacia su figura. Para los analistas, este puede ser el principio de la crisis del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y, en consecuencia, del chavismo.
A lo anterior hay que agregar el incremento de aproximadamente 400 por ciento que desde el primero de julio tendrán los tiquetes aéreos, según anuncio de la Asociación Venezolana de Líneas Aéreas.
A partir de esta fecha se aplicará la tasa de 50 bolívares por dólar a cambio de la de 10.30 bolívares hasta ahora utilizada. Estos ejemplos nos permiten ver la gran diferencia en precios a partir del primero de julio: el pasaje Caracas-Madrid pasará de 38.000 bolívares a 190.000 bolívares, Caracas-Miami de 14.500 a 72.500 bolívares y Caracas-Bogotá de 6.000 a 30.000 bolívares.
Aquella expresión de “a volar joven”, será difícil volverla a escuchar en un país donde el salario mínimo es de 4.252 bolívares y la inflación anual 60%.
Para rematar, la hermana república está sufriendo una dura sequía en gran parte del territorio.
Según informes de Inameh (Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología), la ola de calor azota a 9 de los 23 estados, como Zulia, Carabobo, Aragua, Miranda, Falcón y Apure.
Las autoridades consideran la alternativa de bombardear nubes para forzar las lluvias, pues hay zonas donde el desabastecimiento es crítico para consumo humano, animal y la agricultura.
Desde principios de mayo se puso en marcha un plan de racionamiento de suministro de agua en el área metropolitana de Caracas y el Estado de Miranda.
Para empezar, la restructuración del gabinete emprendida por el presidente Maduro ha dejado por fuera del poder oficial a seguidores, servidores y defensores tradicionales del chavismo, en cuya lista sobresalen los nombres de Jorge Giordani y Héctor Navarro.
Esto ha generado reacciones de parte de los afectados. Mientras el exministro Giordani acusa a Maduro de falta de liderazgo, de tomar medidas equivocadas en materia económica y de dar la sensación de vacío de poder, Navarro exige se investigue las irregularidades en la entrega de divisas.
Ante tales acusaciones el presidente Maduro calificó a los citados exfuncionarios de trasnochados de izquierda, los acusó de atacar su gestión en tiempos de combate, cuando el enemigo quiere destruirlo, y les recordó que la historia los juzgará como traidores de la patria.
En su discurso pidió al partido gobernante “máxima lealtad” hacia su figura. Para los analistas, este puede ser el principio de la crisis del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y, en consecuencia, del chavismo.
A lo anterior hay que agregar el incremento de aproximadamente 400 por ciento que desde el primero de julio tendrán los tiquetes aéreos, según anuncio de la Asociación Venezolana de Líneas Aéreas.
A partir de esta fecha se aplicará la tasa de 50 bolívares por dólar a cambio de la de 10.30 bolívares hasta ahora utilizada. Estos ejemplos nos permiten ver la gran diferencia en precios a partir del primero de julio: el pasaje Caracas-Madrid pasará de 38.000 bolívares a 190.000 bolívares, Caracas-Miami de 14.500 a 72.500 bolívares y Caracas-Bogotá de 6.000 a 30.000 bolívares.
Aquella expresión de “a volar joven”, será difícil volverla a escuchar en un país donde el salario mínimo es de 4.252 bolívares y la inflación anual 60%.
Para rematar, la hermana república está sufriendo una dura sequía en gran parte del territorio.
Según informes de Inameh (Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología), la ola de calor azota a 9 de los 23 estados, como Zulia, Carabobo, Aragua, Miranda, Falcón y Apure.
Las autoridades consideran la alternativa de bombardear nubes para forzar las lluvias, pues hay zonas donde el desabastecimiento es crítico para consumo humano, animal y la agricultura.
Desde principios de mayo se puso en marcha un plan de racionamiento de suministro de agua en el área metropolitana de Caracas y el Estado de Miranda.
