Miércoles, 23 de Julio de 2014
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Hoy, su preocupación es más grande: en el hospital Universitario Erasmo
Meóz están Ronald y Sneyder, sus hijos de 8 y 5 años, heridos por un
motociclista que los atropelló.~

Hace una semana, a Miriam Jaimes dejó de preocuparle llegar temprano a clase y estar pendientes de las tareas de sus hijos.
Hoy, su preocupación es más grande: en el hospital Universitario Erasmo Meóz están Ronald y Sneyder, sus hijos de 8 y 5 años, heridos por un motociclista que los atropelló.
Ronald sufrió fracturas en la mandíbula y el rostro, y perdió sus dientes, y Sneyder se partió una clavícula y una pierna, y acaba de salir de la Unidad de Cuidados Intensivos. Desde el accidente no ha pronunciado una palabra.
“Están vivos de milagro”, dijo Jaimes. Ella y su hija de 13 meses se salvaron del impacto. La moto lanzó a sus hijos 12 metros más adelante. La mujer iba hacia su casa con los tres niños.
El accidente, cuarto con motociclistas en menos de dos semanas en la avenida Kennedy, en Palmeras, hizo que los vecinos salieran a la calle a protestar.
Con un plantón que bloqueó nueve cuadras, los vecinos exigieron reductores de velocidad en la vía de ingreso a Estoraques y el Anillo Vial Occidental.
Aunque desde noviembre han remitido 10 reclamos escritos a la Secretaría de Tránsito Municipal pidiendo los reductores de velocidad, nadie les presta atención.
La única respuesta fue para decir que no hay presupuesto.
A los vecinos, la tragedia de los Quintero les colmó la paciencia: no quieren ver otro accidente.
Ante la respuesta, pidieron el permiso para construirlos, pero tampoco les han respondido.
“Hemos querido hacer las cosas al derecho, como debe ser, pidiendo los permisos requeridos y tampoco nos contestan”, dijo Javier Panchá, residente.
Aunque los vecinos, en su mayoría estrato 2, no tienen los recursos para construir los reductores, dicen que con rifas y bazares reunirán el dinero necesario.
Los constantes piques y excesos de velocidad de motocicletas y carros atormentan al vecindario, por cuanto la vía carece de alumbrado público.
Hace pocos días, un anciano se partió un brazo en un accidente, un niño atropellado por una mujer, y dos motociclistas que colisionaron, completan la lista de accidentes de julio.
Según el vecino Juan Pablo Quintero, desde cuando pavimentaron la vía, a principios de 2013, han contabilizado 20 accidentes en este sector. Hace un mes el exceso de velocidad dejó un muerto.
La Policía se comprometió a prestar mayor atención y vigilancia en el sitio para evitar nuevos accidentes.
Los vecinos, por su parte, seguirán en el intento de conseguir los reductores. De no conseguir una respuesta, anunciaron, volverán a las calles en busca de una solución inmediata.
La vía fue construida por el Área Metropolitana desde 2012 y no tiene señalización en este tramo.
Hoy, su preocupación es más grande: en el hospital Universitario Erasmo
Meóz están Ronald y Sneyder, sus hijos de 8 y 5 años, heridos por un
motociclista que los atropelló.~
jennifer.rincon@laopinion.com.co
Hace una semana, a Miriam Jaimes dejó de preocuparle llegar temprano a clase y estar pendientes de las tareas de sus hijos.
Hoy, su preocupación es más grande: en el hospital Universitario Erasmo Meóz están Ronald y Sneyder, sus hijos de 8 y 5 años, heridos por un motociclista que los atropelló.
Ronald sufrió fracturas en la mandíbula y el rostro, y perdió sus dientes, y Sneyder se partió una clavícula y una pierna, y acaba de salir de la Unidad de Cuidados Intensivos. Desde el accidente no ha pronunciado una palabra.
“Están vivos de milagro”, dijo Jaimes. Ella y su hija de 13 meses se salvaron del impacto. La moto lanzó a sus hijos 12 metros más adelante. La mujer iba hacia su casa con los tres niños.
El accidente, cuarto con motociclistas en menos de dos semanas en la avenida Kennedy, en Palmeras, hizo que los vecinos salieran a la calle a protestar.
La protesta
Con un plantón que bloqueó nueve cuadras, los vecinos exigieron reductores de velocidad en la vía de ingreso a Estoraques y el Anillo Vial Occidental.
Aunque desde noviembre han remitido 10 reclamos escritos a la Secretaría de Tránsito Municipal pidiendo los reductores de velocidad, nadie les presta atención.
La única respuesta fue para decir que no hay presupuesto.
A los vecinos, la tragedia de los Quintero les colmó la paciencia: no quieren ver otro accidente.
Ante la respuesta, pidieron el permiso para construirlos, pero tampoco les han respondido.
“Hemos querido hacer las cosas al derecho, como debe ser, pidiendo los permisos requeridos y tampoco nos contestan”, dijo Javier Panchá, residente.
Aunque los vecinos, en su mayoría estrato 2, no tienen los recursos para construir los reductores, dicen que con rifas y bazares reunirán el dinero necesario.
Los constantes piques y excesos de velocidad de motocicletas y carros atormentan al vecindario, por cuanto la vía carece de alumbrado público.
Hace pocos días, un anciano se partió un brazo en un accidente, un niño atropellado por una mujer, y dos motociclistas que colisionaron, completan la lista de accidentes de julio.
Según el vecino Juan Pablo Quintero, desde cuando pavimentaron la vía, a principios de 2013, han contabilizado 20 accidentes en este sector. Hace un mes el exceso de velocidad dejó un muerto.
La Policía se comprometió a prestar mayor atención y vigilancia en el sitio para evitar nuevos accidentes.
Los vecinos, por su parte, seguirán en el intento de conseguir los reductores. De no conseguir una respuesta, anunciaron, volverán a las calles en busca de una solución inmediata.
La vía fue construida por el Área Metropolitana desde 2012 y no tiene señalización en este tramo.
