Lo sucedido
Esta nueva dramática historia se conoció cuando los habitantes del sector escucharon varios disparos, los cuales retumbaron en varias viviendas y provocaron momentos de angustia y desesperación y que minutos más tarde, cuando todo parecía que había calmado, algunas personas salieron por las ventanas y puertas a ver qué sucedió.
A lo lejos, los residentes observaron un cuerpo tendido en el parque y al ver hacia la trocha, se dieron cuenta de que un grupo de hombres, armados con fusiles, se dirigían tranquilamente hacia Venezuela.
Ante eso, de inmediato llamaron a la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc) y minutos después una docena de patrullas llegaron al lugar y al ver los dos cadáveres acordonaron el área para esperar la llegada de las unidades de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho).
“Sí, yo escuché primero dos disparos, luego hubo un silencio, dispararon otra vez, silencio y volvieron a dar dos disparos. Tanto mi pareja y yo vivimos solos, pero ya nos da miedo hasta salir a la tienda por acá”, contó otro habitante del lugar.
Estas víctimas, al igual que las encontradas hace un mes, tenían marcas en sus muñecas como si hubieran estado amarradas. Las autoridades están convencidas de que el Eln volvió a hacer de las suyas en este sitio de Cúcuta que limita con Venezuela.
Los peritos forenses, al verificar la trocha, hallaron varias huellas de pisadas, al parecer, de botas militares, así como algunas vainillas.
Respecto a las víctimas, ninguna de ellas tenía documentos, por lo que hasta el cierre de esta edición todavía no habían sido identificadas. Ellas, según el reporte oficial, fueron baladas en la cabeza.