Para Tatiana Durán el martes fue el peor cumpleaños de su vida. Lejos de partir una torta al lado de su esposo José Teodoro Buitrago y celebrar sus 55 años, le tocó presenciar como el tercer piso de su casa, ubicada en la calle 2 con avenida 21, del barrio Aeropuerto, era consumido por un incendio.
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Un cortocircuito habría ocasionado la conflagración, que se dio hacia las 2:00 p. m. en esa parte de la vivienda, donde vivían dos mujeres en un apartamento y también funcionaba un taller de elaboración de hilos de nylon, de propiedad de José Buitrago.
“Con ese trabajo fue que compramos la casita. Mi esposo está muy triste porque el lugar quedó hecho nada, la tableta se corrió del piso, los enseres de dos arrendadas que vivían en un apartamento quedaron reducidos a cenizas, al igual que las máquinas y mercancía”, indicó la mujer.
Así se dieron cuenta
Para el hombre, de 77 años, ayer era una tortura subir hasta esa parte de su casa y observar cómo su trabajo de tantos años había quedado reducido a chatarra y cenizas, que no servían para nada.
Mientras lloraba y respiraba profundamente recordó que mientras descansaba en el segundo piso, olió a quemado, por lo que subió para ver si había ocurrido algo en su taller.
En ese momento observó las llamas arrasar con el techo, las paredes y los elementos que tenía allí, por lo que comenzó a gritar para pedir auxilio. En ese preciso instante escuchó los gritos de una de las arrendadas, que dormía en el apartamento, cuando todo ocurrió y estaba atrapada.
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“A la muchacha la tuvimos que sacar por un balcón porque las llamas la tenían atrapada, ella está en un centro asistencial porque esa experiencia le dio un ataque de nervios muy fuerte”, dijo José Teodoro.
Hacia las 2:30 p. m. llegaron los Bomberos de Cúcuta para extinguir el incendio, según se conoció, dos socorristas subieron con una manguera hasta el tercer piso y rociaron agua, mientras se metían entre la candela, a la vez que otros funcionarios echaban el preciado líquido desde la parte externa.
Una hora después, los bomberos apagaron el incendio y se marcharon. “Nosotros no investigamos la situación, pues no hay elementos ni personal para cumplir con esa tarea. Pasamos un reporte que se le entrega a las autoridades competentes”, indicó un bombero.
Piden ayuda para reconstruir el lugar
La pareja explicó que para reconstruir el tercer piso, comprar máquinas y mercancía, además de responderles a las arrendadas por los enseres incinerados, necesitarían unos $30 millones, que no tienen en estos momentos.
“Pedimos de corazón que nos ayuden, porque perdimos algo valioso como son las herramientas de trabajo. Gracias a Dios nadie murió, pero lo monetario es lo que nos afana en estos momentos, no más, la mercancía de mi esposo valía unos $3 millones”, dijo Tatiana.
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