Proceso de reciclaje
Una vez el reciclador de oficio recolecta los materiales son llevados hasta su hogar, ubicado en la avenida 26#37-122 del barrio Belén donde se reciben, lavan y separan dependiendo el tipo de plástico, color y cantidad.
Al terminar pasan al molino donde el plástico se tritura una o dos veces dependiendo el grosor.
Para Jorge las empresas que existen en Cúcuta deberían implementar un plan de manejo integral de residuos, donde se incentiven estas prácticas sostenibles y amigables con el medio ambiente.
“El plástico demora en descomponerse más de 500 años y al desecharlos en un relleno sanitario lo que se está haciendo es que corte el oxígeno de la tierra, hay que ser conscientes de esta problemática”, aseveró.
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Al finalizar su trabajo, el material se reúne y es distribuido a ciudades como Bogotá y Medellín donde elaboran telas, ganchos, sillas, entre otras cosas de uso cotidiano.
En Cúcuta, Parra vende el plástico procesado a empresas que cuentan con equipos para transformarlas en suelas de todo tipo de calzado.
“Estas prácticas ayudan al sector del calzado, pues la materia prima sale mucho más económica que traerla de otros países donde los costos son elevados”, dijo Parra.
En su equipo de trabajo cuenta con el apoyo de dos jóvenes hijos de recicladores a los que ha estado enseñando.
“Lo hago para que no estén en las calles, en el día trabajan y en la noche estudian, me gustan las personas que quieren superarse, gente que evolucione”, puntualizó Parra.